Vacuna Covid19: más de cien mentiras

  • Dr. Miguel Álvarez Deza

  • Editorial
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Los políticos tienen la culpa de la frustración y de la desesperanza con la que ahora  observamos el proceso de vacunación. Ellos fueron los que crearon la expectativa y ellos son los que no la pueden cumplir.

La tercera ola, la escasez de dosis y las nuevas cepas amenazan la vacunación. La meta de la inmunidad de grupo para verano se complica cada vez más.

El Ministerio de Sanidad insiste en no mover una coma de su calendario:  entre mayo y junio aproximadamente 20-30 millones de ciudadanos deberían estar ya inmunizados, con lo que la situación epidémica deberá estar encarrilada.

La semana pasada varios medios de comunicación nacionales informaron de que  España estaba perdiendo miles de dosis de la vacuna de Pfizer por falta de jeringuillas adecuadas. La Agencia Europea del Medicamento aceptó, el pasado 8 de enero, un cambio en el prospecto de la vacuna de Pfizer y desde entonces se pueden extraer seis dosis de los viales en vez de cinco, es decir, una dosis más, pero si se cuenta con el material adecuado. 

Sin embargo, para llevar a cabo esta práctica es necesario utilizar jeringas con un 'volumen muerto bajo', esto es el espacio que existe entre la aguja y el émbolo de la jeringa. Cuanto menor sea ese espacio menos dosis se pierde. Las jeringas ideales son las de 1 ml, las que se usan para la aplicación de la insulina, pero en este caso graduadas a 0,1ml.

La farmacéutica ha dejado claro que los contratos firmados para el suministro de las vacunas son por dosis y no por viales, por lo que se pueden estar perdiendo muchas dosis que serían irrecuperables.

En junio del año pasado, el Ministerio de Sanidad ya avisó a las autonomías que hicieran acopio de este tipo de material, pero no todas lo hicieron. Madrid y Andalucía perdieron miles de dosis de la vacuna por falta de jeringuillas. El consejero de Salud andaluz llegó a decir que sólo era “un culillo” de vacuna.

Pfizer ha anunciado que reducirá su suministro a Europa, las dosis de la vacuna de Moderna son casi testimoniales y AstraZeneca, la compañía que a partir de febrero se convertirá en el tercer proveedor de la Unión Europea, no podrá cumplir con sus cupos de entrega en las primeras semanas. La Comisión Europea va a exigir a las compañías farmacéuticas que cumplan con el suministro de las dosis adquiridas, pero no debemos olvidar que son empresas privadas, que cotizan en Bolsa y que las venden al mejor postor, como Israel, Reino Unido o Estados Unidos, que han pagado sobreprecios.
            
Con estas incertidumbres, nadie pone la mano en el fuego por que se puedan cumplir los plazos. Sin duda, los problemas de abastecimiento son los más graves, pero no los únicos. La campaña ya había empezado con un error de bulto: la práctica totalidad de las autonomías no habían previsto vacunar durante los fines de semana y festivos.

Por otra parte, se han menospreciado las nuevas cepas de coronavirus detectadas en varios países: Reino Unido, Brasil, Sudáfrica, Japón. La variante británica puede suponer entre un 10% y un 30% de los casos actuales, lo que implica mayor contagiosidad, no estando aún demostrada su mayor letalidad. Mientras tanto las Autonomías están pidiendo el confinamiento domiciliario y el Gobierno hace oídos sordos.

Sería extraño que no hubiese tráfico de influencias con la vacuna en el país que inventó el estraperlo.

La prueba de que la vacuna es segura es la cantidad de políticos que se la están poniendo sin tocarles turno, saltándose el protocolo de vacunación establecido. Desde consejeros de Sanidad, a altos cargos sanitarios autonómicos, alcaldes y concejales. Esta lista cada vez es más grande. Algunos han dimitido y a otros hubo que cesarlos.

La Comunidad Valenciana es la que más políticos tiene ya con la primera dosis de la vacuna contra la covid-19 inyectada. Los cargos políticos que decidieron administrarse la primera dosis de la vacuna sin corresponderle han alegado en muchos casos que se la inyectaban porque sobraban dosis. 

La desfachatez llegó a su culmen con las declaraciones del consejero de Sanidad de Ceuta:
"No quería vacunarme. No me vacuno ni de la gripe. No me gustan las vacunas".

“Más de cien palabras, más de cien motivos para no cortarse de un tajo las venas,
más de cien pupilas donde vernos vivos, más de cien mentiras que valen la pena….” (Más de cien mentiras, J. Sabina)

El Dr. Miguel Álvarez Deza es médico especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública.