Uso de macrólidos durante el primer trimestre y riesgo de anomalías congénitas

  • Leke AZ et al | Reprod Toxicol | 14 de enero de 2021

  • Informes clínicos
El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados. El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados.

Reseñado por Sarfaroj Khan | Informes Clínicos | 1 de febrero de 2021

Conclusión práctica

  • El uso de antibióticos macrólidos durante el primer trimestre (principalmente eritromicina, espiramicina, claritromicina y azitromicina) no se asoció con un aumento del riesgo de malformaciones cardiacas congénitas como un todo.
  • Eritromicina, claritromicina y azitromicina se asociaron con más riesgo de comunicación auriculoventricular.
  • Eritromicina, claritromicina, azitromicina y clindamicina se vincularon con otras malformaciones no cardiacas.

Relevancia

  • Se requiere más investigación sobre el riesgo de la anomalía congénita específica asociada con el empleo de macrólidos y lincosamidas (clindamicina) durante el primer trimestre, lo que es particularmente relevante para el uso principal de azitromicina en el tratamiento de la COVID-19.

Diseño del estudio

  • Un estudio de casos y controles de 143.229 lactantes con diagnóstico de anomalías congénitas (nacidos vivos, óbitos fetales y abortos por anomalías congénitas) de 15 registros de la EUROCAT en 13 países europeos que cubrieron un periodo de 18 años (1995-2012).
  • 100.702 casos fueron lactantes con malformaciones cardiacas congénitas, anencefalia, hendiduras orofaciales y anomalías genitales y atrofia de extremidades asociadas con exposición a antibiótico.
  • Los controles fueron lactantes con otras anomalías congénitas o trastornos genéticos (23.467 controles no genéticos y 19.060 controles genéticos).
  • Financiación: ninguna.

Resultados fundamentales

  • Se registró la exposición a macrólido y lincosamida para 304 y 28 casos, 72 y 4 controles no genéticos y 57 y 7 controles genéticos, respectivamente.
  • No se observó un aumento del riesgo de malformaciones cardiacas congénitas con el uso de macrólidos durante el primer trimestre (OR ajustado [ORa]: 0,94; IC del 95% [IC 95%]: 0,70-1,26 frente a controles no genéticos; ORa: 1,01; IC 95%: 0,73-1,41 frente a controles genéticos).
  • No se observó aumento del riesgo de malformaciones cardiacas congénitas con algún macrólido específico.
  • El riesgo de comunicación auriculoventricular aumentó significativamente con la exposición a: 
    • cualquier macrólidos (ORa: 2,98; IC 95%: 1,48-6,01);
    • eritromicina (ORa: 3,68; IC 95%: 1,28-10,61);
    • claritromicina (ORa: 6,85; IC 95%: 1,41-33,32); y
    • azitromicina (ORa: 4,50; IC 95%: 1,30-15,58).
  • La exposición a eritromicina, claritromicina, azitromicina y clindamicina se asoció con más riesgo de:
    • hernia diafragmática (ORa: 3,19; IC 95%: 1,22-8,32);
    • hendiduras orofaciales (ORa: 2,94; IC 95%: 1,04-8,30);
    • sindactilia (ORa: 3,80; IC 95%: 1,62-8,94); e
    • hidrocefalia (ORa: 6,63; IC 95%: 1,46-30,18), respectivamente.

Limitaciones

  • Las exposiciones a antibiótico no se confirmaron bien.
  • Riesgo de sesgo.