Una vacuna contra la hepatitis C podría reducir drásticamente la transmisión en usuarios de drogas por vía parenteral (Sci Translat Med)


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Una de las consecuencias más graves de la epidemia de opiáceos es la propagación de la hepatitis C entre los usuarios de drogas inyectables. Un estudio nuevo muestra que, si se desarrolla con éxito una vacuna contra la hepatitis C, se reduciría drásticamente la transmisión de la enfermedad entre los usuarios de drogas, a pesar de que es poco probable que una vacuna así proporcione inmunidad completa. El estudio, que empleó modelos matemáticos, se publica en Science Translational Medicine.

Las vacunas están actualmente disponibles para la hepatitis A y la hepatitis B, pero una vacuna para la hepatitis C todavía está bajo investigación. Un ensayo clínico está probando una vacuna experimental contra la hepatitis C en usuarios de drogas inyectables. A diferencia de muchas otras vacunas, no se espera que esta vacuna proporcione inmunidad completa, conocida como inmunidad esterilizante. Una persona vacunada expuesta al VHC podría aún estar infectada con el virus, aunque la cantidad de virus en el torrente sanguíneo se reduciría significativamente.

Los autores calcularon cómo de efectiva sería una vacuna que proporcionara una inmunidad incompleta para prevenir la transmisión entre usuarios de drogas inyectables. Los investigadores desarrollaron un modelo matemático para determinar las probabilidades de transmisión en usuarios de drogas que comparten agujas y jeringas. Simularon el intercambio de dos tipos de jeringas comunes utilizadas por los usuarios de drogas. Utilizando datos previamente publicados de personas infectadas o reinfectadas con el virus de la hepatitis C, los científicos calcularon los riesgos de transmisión entre usuarios de drogas inyectables.

El estudio estimó que, si un usuario de drogas inyectables compartiera una jeringa/aguja con un segundo usuario de drogas que estaba infectado con hepatitis C, habría una probabilidad mayor del 90% de que el primer consumidor de drogas también se infectara con hepatitis C después de seis meses. Sin embargo, si se usara una vacuna, el riesgo de transmisión disminuiría a entre 1 y 25%, dependiendo del tipo de aguja utilizada y otros factores.

"Nuestros hallazgos sugieren que una vacuna contra la hepatitis C sería una parte esencial de una estrategia integral de prevención para alcanzar el objetivo de la Organización Mundial de la Salud de erradicar la hepatitis C para 2030", afirma el coautor del estudio Scott Cotler, de la Universidad de Loyola, Estados Unidos.