Una nueva intervención evita que los tumores recluten a las células mieloides para ayudarlos a crecer y diseminarse (Nat Commun)


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Los tumores engañan a las células mieloides, que son una parte importante del sistema inmunitario, para que las perciban como una parte dañada del cuerpo. En realidad, los tumores ponen a las células mieloides a trabajar ayudándolas a crecer y  a diseminarse.

Un equipo de investigación codirigido por científicos del Centro Médico de la Universidad de Rush (Estados Unidos) ha descubierto una terapia potencial que puede interrumpir ese reclutamiento y esa función anormal de las células mieloides en ratones de laboratorio. Los hallazgos se publican en Nature Communications.

"En el contexto del cáncer, las células mieloides promueven el crecimiento tumoral y suprimen la actividad de los linfocitos T", señala Vineet Gupta, coautor senior del estudio junto con Judith Varner, de la Universidad de California en San Diego. “El cáncer recluta células mieloides dañinas, mientras que suprime células útiles”.

La investigación se centra en las integrinas, un tipo de proteínas que son receptores celulares y regulan una serie de procesos biológicos. En este estudio, los investigadores estudiaron la integrina CD11b, presente en las células mieloides y que normalmente ayuda a la migración de estas células mieloides y a su capacidad para combatir la enfermedad.

Wncontraron que la CD11b promueve el desarrollo de células mieloides en un subtipo, el macrófago M1, que funciona para suprimir el crecimiento tumoral. Sin embargo, los tumores a menudo suprimen la actividad de CD11b, lo que da lugar al desarrollo de las células mieloides en un tipo diferente de célula, el macrófago M2. Estas células en realidad protegen de los linfocitos T, que son vitales para combatir la enfermedad, y los M2s también secretan factores de crecimiento y promueven el desarrollo de nuevos vasos sanguíneos que permiten que el cáncer crezca y haga metástasis.

El equipo exploró cómo la modificación de la actividad de la CD11b afecta al comportamiento de las células mieloides en presencia de cáncer y si se podría usar como una estrategia novedosa para tratar los cánceres. Usando una pequeña molécula descubierta en el laboratorio de Gupta, la leucadherina-1 (LA-1), que en el organismo activa el CD11b, los investigadores desarrollaron una terapia que puede aumentar la función del CD11b para promover el tipo de células mieloides M1 que combaten la enfermedad, ayudando a crear un microambiente en el sitio del tumor donde los linfocitos T pueden entrar y atacar al cáncer.

El estudio utilizó dos tipos de ratones genéticamente alterados. Un conjunto de experimentos se hizo con ratones normales que carecían de CD11b. Los tumores trasplantados crecieron mucho más grandes en esos ratones en comparación con los tumores en ratones normales, lo que sugiere que el CD11b restringe el crecimiento del tumor.

Explorando más a fondo la razón de esta diferencia, encontraron que el CD11b juega un papel crítico en la regulación de la polarización de las células mieloides en macrófagos M1 o M2. En ausencia de CD11b, la mayoría de las células mieloides en los tumores eran del subtipo M2, que ayudan al crecimiento y diseminación del tumor. El aumento de la actividad de la CD11b ayudó a reducir el crecimiento del tumor

En un experimento diferente, el equipo usó LA-1 para aumentar la actividad de CD11b más allá de sus niveles normales en ratones normales y descubrió que este aumento causó una reducción significativa en el crecimiento del tumor en animales tratados. Entonces, para asegurarse de que su intervención farmacológica se debía directamente a los efectos de LA-1 sobre CD11b, crearon un ratón con una mutación puntual y crearon una situación en la que CD11b estaba activo todo el tiempo en los animales modificados genéticamente.

"El aumento de la actividad de CD11b en el ratón con la mutación puntual imita la que se imparte en CD11b en ratones normales con la administración de LA-1", dice Gupta. "Los resultados fueron los mismos", añade. En ambos casos, los tumores se redujeron drásticamente, lo que sugiere que la activación de CD11b es un nuevo objetivo para la inmunoterapia del cáncer.

En este estudio, LA-1 mostró una gran promesa, aunque, Gupta dice que pasarán años antes de que un tratamiento basado en esta molécula esté disponible para los pacientes. Los resultados son muy alentadores y seguirán motivando al equipo para que mueva este novedoso enfoque hacia el desarrollo de tratamientos para los pacientes.