Una infección intestinal desencadena una patología similar al Parkinson en ratones (Nature)


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Un nuevo estudio realizado por científicos canadienses, publicado en Nature, muestra que una infección intestinal puede conducir a una patología parecida a la enfermedad de Parkinson en un modelo de ratón que carece de un gen relacionado con la enfermedad humana. Este descubrimiento amplía un trabajo reciente del mismo grupo que sugiere que el Parkinson tiene un componente inmunitario importante, que proporciona nuevas vías para las estrategias terapéuticas.

El estudio de colaboración fue el trabajo de un equipo conjunto de científicos dirigido por Michel Desjardins y Louis-Eric Trudeau, de la Universidad de Montreal; Heidi McBride, del Instituto de Neurología de Montreal, y Samantha Gruenheid, de la Universidad McGill.

Alrededor del 10% de los casos de Parkinson se deben a mutaciones en los genes que codifican proteínas como PINK1 y Parkin, que se han vinculado a las mitocondrias. Los pacientes con estas mutaciones desarrollan Parkinson a una edad mucho más temprana. Sin embargo, en modelos de ratón las mismas mutaciones no generan síntomas de la enfermedad, lo que lleva a muchos investigadores a concluir que los ratones pueden no ser adecuados para el estudio de la enfermedad.

Trudeau y McBride argumentan que los hallazgos en este nuevo estudio pueden explicar esta disparidad: estos animales normalmente se mantienen en instalaciones sin gérmenes, condiciones no representativas de las que encuentran los seres humanos que están constantemente expuestos a los microorganismos infecciosos.

La microbióloga Gruenheid confía en que la relación entre la infección y el Parkinson estimule un mayor estudio de la respuesta inmunitaria relacionada con el inicio de la enfermedad, lo que permitirá a los investigadores desarrollar y probar nuevos enfoques terapéuticos.

"La mayoría de los modelos actuales de Parkinson se basan en la creencia de que las neuronas mueren debido a los elementos tóxicos que se acumulan en su interior -apunta Trudeau-. Esto no explica, sin embargo, el hecho de que la patología se inicie en pacientes varios años antes de la aparición del deterioro motor y de cualquier pérdida notable de neuronas".

Se cree que la razón de esto se explica por los resultados del presente estudio. El equipo de Montreal ha demostrado que en ratones que carecen de un gen asociado al Parkinson, la infección con bacterias que causan síntomas intestinales leves en ratones jóvenes fue suficiente para desencadenar síntomas similares en estos animales más adelante en la vida.

Los síntomas similares al Parkinson podrían revertirse temporalmente mediante la administración de levodopa. Desjardins y Matheoud explican que en ratones normales el sistema inmunitario respondió adecuadamente a la infección intestinal. Sin embargo, en ratones que carecen del gen PINK1 relacionado con el Parkinson, el sistema inmunitario reaccionó de forma exagerada y desencadenó autoinmunidad, un proceso que lleva al sistema inmunitario a atacar las células sanas del organismo.

Los resultados publicados sugieren que, en lugar de morir por la acumulación de toxinas, la destrucción de las neuronas dopaminérgicas involucra a las células inmunitarias.

En los ratones mutantes infectados, se demostró que los linfocitos T tóxicos autorreactivos estaban presentes en el cerebro y eran capaces de atacar a las neuronas sanas en placas de cultivo. Los autores subrayan el hecho de que estos resultados sugieren que algunas formas de Parkinson son una enfermedad autoinmune que probablemente comience en el tracto digestivo varios años antes de que los pacientes noten algún síntoma motor, destacando el hecho de que existiría una ventana de tiempo para el tratamiento preventivo.