Un nuevo péptido antimicrobiano de baja toxicidad combate las infecciones pulmonares multirresistentes y podría ayudar a los pacientes con COVID-19

  • Di YP, et al.
  • Science Advances
  • 1 may. 2020

  • de Priscilla Lynch
  • Medical News
El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados. El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados.

En un nuevo estudio en Science Advances se ha indicado que un nuevo antibiótico desarrollado para combatir las infecciones pulmonares multirresistentes (MR) podría usarse para tratar la neumonía asociada a ventiloterapia en los pacientes con COVID-19.

Los investigadores han demostrado que el fármaco puede combatir con éxito la neumonía por P. aeruginosa potencialmente mortal en modelos murinos y en células humanas cultivadas en laboratorio.

Los investigadores desarrollaron péptidos antimicrobianos catiónicos genotecnológicos (PACg) con una amplia actividad contra las bacterias multirresistentes, pero la estabilidad continuó siendo una preocupación importante. Por consiguiente, intentaron potenciar la utilidad clínica del PACg WLBU2 en matrices biológicas relevantes para las infecciones respiratorias. Una sustitución diseñada de L-Val por D-Val dio lugar a una mayor resistencia a la degradación enzimática por peptidasas.

Observaron múltiples ganancias de funciones como una mayor actividad antibacteriana en el modo de crecimiento de biopelícula, una toxicidad significativamente menor para los eritrocitos y leucocitos en comparación con WLBU2, con una mayor seguridad en ratones.

La administración directa en las vías respiratorias reveló un índice terapéutico >140 para el enantiómero seleccionado en comparación con

Los autores del estudio afirman que los datos justifican la exploración clínica mediante administración aerosolizada para mitigar la infección respiratoria multirresistente.

Ahora están explorando el posible uso en pacientes con fibrosis quística, así como para neumonías asociadas a ventiloterapia, que están surgiendo como infecciones secundarias graves y posiblemente más mortales en los pacientes con COVID-19.