Un gran ensayo confirma la seguridad de los inhibidores de la bomba de protones (Gastroenterology)


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Para los pacientes que toman inhibidores de la bomba de protones (IBP) para tratar la enfermedad gastroesofágica (ERGE) u otras enfermedades relacionadas con el ácido, una nueva investigación desarrollada con el objetivo de conocer los problemas de salud asociados a su uso continuado, confirma su seguridad.

Se trata de un gran ensayo aleatorizado de varios años de duración que ha evaluado la seguridad de los IBP. Los investigadores no han encontrado pruebas que respalden las afirmaciones de que estos fármacos causen problemas de salud graves, como neumonía, enfermedad renal crónica, diabetes, cáncer o demencia.

La investigación, publicada en Gastroenterology, sugiere que no es apropiado limitar las prescripciones de IBP basándose en las preocupaciones por daños a largo plazo. "Por lo que sabemos, este es el primer ensayo aleatorizado prospectivo para evaluar las muchas preocupaciones de seguridad a largo plazo relacionadas con la terapia con IBP. Es tranquilizador que no haya evidencia de daños para la mayoría de estos eventos", ha señalado Paul Moayyedi, de la Universidad McMaster (Canadá).

Los IBP son una de las clases de medicamentos más utilizadas, ya que son los más efectivos para tratar la ERGE, que se presenta en más del 25% de la población, y se recomiendan en otras enfermedades relacionadas con el ácido. Del mismo modo que con todos los medicamentos, la terapia con IBP solo se debe usar cuando se espera que los beneficios superen a los riesgos y se deben usar de acuerdo con la dosis recomendada y la duración del tratamiento.

"Nuestra investigación proporciona noticias bien recibidas para los innumerables pacientes que dependen de los IBP para controlar sus síntomas, así como para los médicos que prescriben este medicamento", ha señalado el autor principal del estudio.

El ensayo incluyó a 17.598 pacientes asignados a grupos que recibieron pantoprazol o placebo. Los autores recopilaron datos sobre el desarrollo de neumonía, infección por Clostridium difficile, otras infecciones entéricas, fracturas, atrofia gástrica, enfermedad renal crónica, diabetes, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, demencia, enfermedad cardiovascular, cáncer, hospitalizaciones y mortalidad por todas las causas cada 6 meses.

Los resultados muestran que el pantoprazol no está asociado a ningún evento adverso cuando se usa durante 3 años, con la posible excepción de un mayor riesgo de infecciones entéricas. Sin embargo, este riesgo es inferior al estimado por revisiones sistemáticas previas de estudios observacionales y debe interpretarse con cautela.