Un estudio multicéntrico confirma la relación entre el bricolaje y el riesgo de cáncer de pulmón (Environ Res)


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Investigadores del CIBERESP en la Universidad de Santiago de Compostela, han constatado que aquellas personas que realizan actividades de tipo bricolaje, pintura, modelismo o restauración de muebles en su tiempo libre, poseen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de pulmón. En este estudio, que incluyó casi 3.000 participantes entre casos y controles, han participado 14 hospitales de Galicia, Asturias, Madrid y Castilla y León, y un hospital portugués.

Los resultados, publicados en Environmental Research, indican que las personas que han realizado este tipo de actividades durante 10 o más años tienen doble riesgo de cáncer de pulmón, en comparación con los no aficionados al bricolaje. El riesgo aumenta en las personas que dedicaron más intensidad a realizarlas, así, a partir de 7 horas semanales, el riesgo de padecer cáncer de pulmón es 4 veces más alto. “El riesgo de cáncer pulmonar también es elevado y estadísticamente significativo en los nunca fumadores, teniendo estos últimos 3 veces más riesgo de cáncer de pulmón si hacen estas actividades 10 años o más en comparación con los que no realizan estas actividades”, afirman los autores del estudio. Todos los resultados tuvieron en cuenta el sexo, la edad de los participantes, el nivel de estudios, el consumo de tabaco y la exposición a radón residencial.

Este estudio es el más grande, en términos de participantes, de los realizados hasta ahora en relación con la influencia de este tipo de actividades de tiempo libre y el desarrollo de cáncer pulmonar. Los autores del trabajo ya habían publicado indicios de esta asociación, si bien los resultados obtenidos en este estudio confirman los hallazgos previos. Muchas de las sustancias empleadas en estas actividades son análogas a otras empleadas en ocupaciones que presentan mayor riesgo de cáncer de pulmón, como carpinteros, ebanistas, pintores o industria de la goma, e implican la exposición a disolventes orgánicos, colas, pegamentos, barnices o polvo de madera..

Los autores destacan que la mejor manera de evitar el cáncer de pulmón es no fumar, y en el caso de los nunca fumadores, saber si tienen niveles elevados de radón en su domicilio. Si realizan estas actividades deben hacerlo en lugares con buena ventilación y si es posible empleando medidas de protección.

Este trabajo, financiado por varios proyectos de investigación competitivos, tiene como investigador principal al profesor Alberto Ruano Raviña, investigador del CIBERESP y coordinador del Grupo de Referencia Competitiva da Xunta de Galicia en Epidemiología y Salud Pública.