Un estudio cuestiona que la formación de depósitos de amiloide preceda a los problemas de pensamiento y memoria en el Alzheimer (Neurology)


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Un nuevo estudio desafía la teoría admitida por la comunidad científica de que la formación de depósitos de proteína beta-amiloide, considerados el primer signo de la enfermedad de Alzheimer, precede a los problemas de pensamiento y memoria. Ahora, los investigadores sugieren que diferencias sutiles de memoria pueden aparecer antes o suceder junto con el desarrollo de dichos depósitos en el cerebro.

"Nuestra investigación ha sido capaz de detectar diferencias sutiles de pensamiento y memoria en los participantes del estudio, que tuvieron una acumulación de amiloide más rápida en los escáneres cerebrales con el tiempo, lo que sugiere que el amiloide no necesariamente es lo primero en el proceso de la enfermedad de Alzheimer", explica la autora Kelsey R. Thomas, del Sistema de Salud de Veteranos de San Diego (Estados Unidos).

"Gran parte de la investigación que explora posibles tratamientos para la enfermedad de Alzheimer se ha centrado en atacar a la proteína beta-amiloide amiloides -añade-. Pero, según nuestros resultados, tal vez ese enfoque debe cambiar a otros posibles objetivos".

El estudio, publicado en Neurology, incluyó a 747 personas con una edad media de 72 años. Los investigadores realizaron a los participantes pruebas neuropsicológicas al comienzo del estudio y midieron sus puntuaciones totales, así como sus puntuaciones de proceso para determinar si tenían dificultades sutiles de pensamiento y memoria.

Analizando dichas puntuaciones totales dividieron a los participantes en tres grupos: 305 personas con habilidades normales de pensamiento y memoria; 153 con diferencias sutiles de pensamiento y memoria; y 289 personas con deterioro cognitivo leve.

Los participantes se sometieron a pruebas de imagen cerebrales al comienzo del estudio para determinar los niveles de placas de amiloide en el cerebro, y luego exploraciones anuales durante cuatro años.

Después de ajustar la edad, la educación, el sexo, el riesgo genético de la enfermedad de Alzheimer y el nivel de amiloide al comienzo del estudio, los investigadores descubrieron que las personas con diferencias sutiles de pensamiento y memoria tenían una acumulación más rápida de amiloide en comparación con las personas con habilidades normales de pensamiento y memoria.

Por otro lado, los investigadores también encontraron que, si bien las personas con deterioro cognitivo leve tenían más placas de amiloide en sus cerebros al comienzo del estudio, no mostraron una acumulación más rápida en comparación con aquellos con capacidades normales de pensamiento y memoria. Sin embargo, sí tuvieron un adelgazamiento más rápido de la corteza entorrinal, así como una contracción cerebral del hipocampo.

"De investigaciones anteriores, sabemos que otro biomarcador de la enfermedad de Alzheimer, la proteína tau, muestra una relación constante con los síntomas del pensamiento y la memoria. Por lo tanto, se necesita más investigación para determinar si tau ya está presente en el cerebro cuando las diferencias sutiles de pensamiento y memoria comienzan a aparecer", añade Thomas.

"Finalmente, nuestro estudio demostró un método para detectar con éxito diferencias sutiles en el pensamiento y la memoria antes o durante la fase en que el amiloide se acumula a un ritmo más rápido -concluye-. Esto podría conducir a exámenes no invasivos que podrían detectar muy temprano quién está en riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer".