Un control intensivo de la presión arterial puede prolongar la vida hasta tres años


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Con un control intensivo de la presión arterial, centrado en una presión arterial sistólica por debajo de 120 mmHg, una persona de 50 años podría esperar vivir casi 3 años más, según demostra un estudio presentado en las Sesiones Científicas 2019 de la American Heart Association, que se celebran en Filadelfia (Estados Unidos).

El trabajo ha estimado que a los 65 años, este tratamiento intensivo podría extender la vida más de un año. Con un tratamiento intensivo, se espera que una persona de 80 años añada casi 10 meses a su vida. A nivel mundial, se calcula que 1.130 millones de personas tienen hipertensión, enfermedad que causa alrededor del 13% de todas las muertes, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Para lograr el objetivo de reducir la presión arterial, los pacientes adoptaron hábitos de estilo de vida saludable y tomaron medicación antihipertensiva arterial según lo recetado. "Estos son pasos importantes para prolongar su vida libre de enfermedad o discapacidad", explica el autor principal del estudio, Muthiah Vaduganathan, de la Facultad de Medicina de Harvard (Estados Unidos).

El estudio se basa en los hallazgos de 2015 del Ensayo de Intervención de la Presión Arterial Sistólica (SPRINT), que evaluó el valor del tratamiento intensivo de la presión arterial para reducir las cifras sistólicas a un objetivo más bajo, por debajo de 120 mmHg, en lugar del objetivo utilizado de forma rutinaria de 140 mmHg.

SPRINT, que siguió a los pacientes hasta seis años, encontró que este enfoque redujo el riesgo de eventos cardiovasculares en un 25%, que incluyeron infarto de miocardio, ictus, insuficiencia cardiaca y muerte cardiovascular.

El ensayo incluyó a adultos de mediana y avanzada edad con lecturas sistólicas de 130 a 180 mmHg que tenían de enfermedad cardiaca pero sin diabetes. Se consideró que los pacientes estaban en alto riesgo de enfermedad cardiaca si tenían al menos una de las siguientes características: evidencia de enfermedad cardiovascular que no fuera un ictus, una puntuación alta de riesgo cardiovascular a 10 años, enfermedad renal crónica o 75 años de edad o más.

En este análisis, se evaluaron los datos de SPRINT para proyectar la duración total de la vida de los pacientes tratados de forma intensiva para alcanzar el objetivo de reducción de la presión arterial de 120 mmHg y de los que recibieron atención estándar (objetivo de presión arterial sistólica de menos de 140 mmHg).

En todos los grupos de edad, el tratamiento intensivo para la hipertensión prolongó la esperanza de vida restante de los pacientes entre 4 y 9%, en comparación con la atención estándar. "En contraste con los pacientes de mayor edad, los pacientes de mediana edad tuvieron el mayor beneficio absoluto porque comienzan con una vida útil esperada más larga y pueden recibir el tratamiento intensivo durante un periodo de tiempo más largo", asegura Vaduganathan.