Un cerebelo hiperactivo induce un comportamiento similar a la depresión (Cell Rep)


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Un equipo de la Universidad de Kyoto (Japón) ha encontrado una nueva relación de las funciones del cerebelo, en esta ocasión con comportamientos depresivos, según publican en Cell Reports.

El cerebelo desempeña un papel clave en la regulación del movimiento voluntario, como el equilibrio, el aprendizaje motor y el habla. La evidencia reciente ha demostrado que también interviene en funciones cerebrales de orden superior, incluida la respuesta visual, la emoción y la planificación motora. Ahora, han descubierto también un vínculo de las funciones del cerebelo con comportamientos depresivos.

El equipo descubrió, a través de una serie de experimentos con ratas, que la inflamación cerebelosa aguda coloca la estructura en un estado sobreexcitado, lo que provoca que el animal desarrolle una disminución temporal de la motivación y la sociabilidad.

El líder del equipo, Gen Ohtsuki, explica que la investigación comenzó en un esfuerzo por comprender cómo el sistema inmunitario del cerebro puede cambiar su actividad. De hecho, la literatura ha demostrado correlaciones entre la disfunción cerebelosa y ciertos trastornos generalizados del desarrollo, como el autismo y la depresión.

"Aunque ahora sabemos más sobre el papel del cerebelo en las funciones cerebrales de orden superior, la maquinaria de transducción de señales detallada sigue siendo un misterio. Sabemos aún menos sobre lo que sucede en el cerebro durante la actividad inmune excesiva -explica Ohtsuki-. Entonces, realizamos una serie de experimentos donde activamos las células inmunes en el cerebelo y observamos los resultados".

Las células de la microgía responden a bacterias y virus para mitigar el daño. Esa respuesta produce inflamación. Utilizando técnicas electrofisiológicas, el equipo descubrió que las células microgliales provocaban que las neuronas se dispararan a un ritmo mayor, un fenómeno conocido como plasticidad intrínseca. Esto a su vez hizo que el cerebelo entrara en un estado hiperexcitado.

Se demostró que esta respuesta activada por el sistema inmunitario cambia incluso el comportamiento. Cuando se indujo a las ratas con inflamación cerebelosa aguda, su sociabilidad, búsqueda libre y motivación disminuyeron drásticamente.

"Estas modulaciones conductuales son signos de comportamiento similar a la depresión. Una vez que la inflamación disminuyó, volvieron a la normalidad -continúa Ohtsuki-. Además, el fenotipo se puede rescatar si las ratas se tratan con supresores de la inmunidad inmunológica y citocinas inflamatorias".