Un buen estado físico puede retrasar la demencia hasta dos años en personas mayores (Lancet Public Health)


  • Noticias Médicas
El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados. El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados.

Estar en forma puede significar vivir más tiempo sin demencia, según un estudio realizado por investigadores de la Norwegian University of Science and Technology (Noruega), que se ha publicado en The Lancet Public Health.

"Es importante decir que nunca es demasiado tarde para empezar a hacer ejercicio. El participante medio en nuestro estudio tenía alrededor de 60 años de edad al inicio, y la mejoría en el estado cardiorrespiratorio se relacionó con un menor riesgo de demencia. Aquellos que tenían un mal estado físico en la década de los ochenta pero lo mejoraron en la siguiente década podrían esperar vivir dos años más sin demencia", explica Atefe Tari, que lideró el estudio.

"Si aumentas su estado cardiorrespiratorio de deficiente a bueno, casi se reduce a la mitad el riesgo de demencia. También se reduce el riesgo de morir de o con demencia. En nuestro estudio, cada aumento de 1 MET -unidad de medida utilizada por los investigadores para cuantificar la velocidad a la que una persona gasta energía en relación con su peso corporal- se asoció a un riesgo 16% menor de desarrollar demencia y a un riesgo 10% menor de muerte relacionada con la demencia. Esta es una mejora muy alcanzable para la mayoría de la gente", explica Tari.

Entre 1984 y 1986, casi 75.000 noruegos participaron en la primera oleada de la encuesta HUNT1. Once años más tarde, se organizó HUNT2 y participaron 33.000 de ellos. Más de 30.000 respondieron suficientes preguntas para ser incluidas en los análisis. Los investigadores calcularon la aptitud cardiorrespiratoria con una calculadora llamada Fitness Calculator.

Según sus hallazgos, el riesgo de desarrollar demencia fue 40% menor para aquellos que estaban entre el 80% con el mejor estado físico tanto en la década de los ochenta como en la de los noventa. Además, era un 48% más bajo si se había cambiado de un nivel de aptitud física deficiente a uno más alto entre las dos encuestas.

En otras palabras, el estudio proporciona evidencia de que mantener un buen estado físico también es bueno para el cerebro. Sin embargo, Tari puntualiza que esto no significa necesariamente que todas las personas que son físicamente activas de forma regular tengan garantizado un buen efecto sobre la salud cerebral.

"El ejercicio de alta intensidad mejora la condición física más rápidamente que el ejercicio moderado, y recomendamos que todos hagan ejercicio con una frecuencia cardíaca alta al menos dos días a la semana. Un buen estado físico para la edad que se tiene puede retrasar la demencia en dos años y también vivir dos o tres años más después de ser diagnosticado con demencia", concluye el científico.