Un biomarcador sanguíneo puede ayudar a predecir la progresión de la EPOC (Chest)


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Algunos pacientes con EPOC muestran signos de envejecimiento acelerado. En un nuevo estudio publicado en Chest, los investigadores informan que la medición de los telómeros sanguíneos, un marcador del envejecimiento de las células, puede utilizarse para predecir el riesgo futuro de empeoramiento de la enfermedad o de muerte. Además, han determinado que la azitromicina puede ayudar a los pacientes con telómeros cortos, un indicador de un envejecimiento biológico más rápido, a evitar resultados clínicos negativos.

"Estudios anteriores han sugerido que la EPOC puede ser una enfermedad de envejecimiento acelerado por una variedad de razones, incluyendo su estrecha relación con trastornos relacionados con el envejecimiento, como la osteoporosis y la demencia, y su aumento exponencial en la prevalencia más allá de los 50 años de edad. Un biomarcador importante de la senescencia replicativa es la longitud de los telómeros. Se sabe que los telómeros cortos están asociados a las comorbilidades comunes de la EPOC, como las enfermedades cardiovasculares y el cáncer, pero no se sabe si existe una relación entre los telómeros sanguíneos y el pronóstico del paciente en la EPOC", explica el investigador principal Don D. Sin, de la Universidad de British Columbia, Canadá.

Los telómeros son secuencias de ADN repetitivas específicas que se encuentran en los extremos de los cromosomas y ayudan a prevenir los eventos dañinos del ADN, incluyendo las recombinaciones o deleciones genéticas anormales. Cada vez que una célula se replica, los telómeros se vuelven progresivamente más cortos hasta que dejan de dividirse, un proceso conocido como envejecimiento celular o senescencia.

Los investigadores usaron datos del estudio MACRO (Macrolide Azithromycin for Prevention of Exacerbations of COPD), que incluyó a 576 pacientes con EPOC moderada a grave, que habían proporcionado una muestra de sangre para el análisis de ADN. Se midió la longitud absoluta de los telómeros para determinar la edad de las células en las muestras de sangre. Investigaciones anteriores habían encontrado que la medición de telómeros en leucocitos sanguíneos estaba asociada a hallazgos clínicos en el tejido pulmonar. Los investigadores dividieron al grupo en individuos con longitudes de telómeros más cortas y más largas, usando el valor medio de la longitud absoluta de los telómeros como punto de corte. A los pacientes se les dio seguimiento hasta por 3,5 años.

Encontraron que los pacientes con telómeros cortos, que indicaban un envejecimiento más rápido de las células sanguíneas, tenían 50% más probabilidades de presentar exacerbaciones y 9 veces más probabilidades de morir que los que tenían telómeros sanguíneos normales. Los pacientes con telómeros cortos también experimentaron un peor estado de salud y una peor calidad de vida.

"La buena noticia es que estas diferencias no se observaron cuando los pacientes con telómeros cortos fueron tratados diariamente con azitromicina", informa Sin. "Esto sugiere que este biomarcador sanguíneo puede ayudar a seleccionar a los pacientes con EPOC que más se beneficiarán del tratamiento con azitromicina. Los telómeros leucocitarios periféricos son fácilmente accesibles y fáciles de medir; por lo tanto, pueden representar un biomarcador clínicamente viable para la estratificación del riesgo del paciente e identificar a los individuos con mayor riesgo".