Un año en el espacio tiene poco efecto sobre el microbioma intestinal (Science)


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Un año en el espacio parece tener un efecto pequeño aunque significativo y transitorio sobre el microbioma intestinal, según un nuevo artículo sobre el Estudio de Gemelos de la NASA publicado en Science.

Los hallazgos microbianos, realizados por un equipo de investigadores de la Universidad de Illinois en Chicago, están entre los resultados de otros diez equipos de investigación que examinan cómo responde el cuerpo humano a los vuelos espaciales.

Stefan Green, uno de los primeros autores del artículo, dirigió la secuenciación genética y el análisis de los microbios intestinales recolectados de los gemelos antes, durante y después de que uno de ellos pasara casi un año en la Estación Espacial Internacional.

Los gemelos involucrados en el estudio fueron el astronauta Scott Kelly, que voló una misión de un año a bordo de la Estación Espacial Internacional que terminó en marzo de 2016, y su hermano gemelo, Mark Kelly, también astronauta, que permaneció en la Tierra mientras su hermano estaba en órbita. Los dos hermanos, que tenían 50 años en el momento del estudio, proporcionaron muestras biológicas y se sometieron a una serie de exámenes cognitivos y físicos antes, durante y después del vuelo de Scott.

Equipos de investigadores de todo el país analizaron los datos e informaron sus hallazgos sobre los cambios bioquímicos, cognitivos, oculares, genéticos, fisiológicos, inmunológicos y otros cambios.

Los investigadores se centraron en analizar los cambios en los microbiomas intestinales de los gemelos. "Nuestro papel en el estudio de gemelos de la NASA fue secuenciar y analizar los hallazgos de los microbiomas gastrointestinales de los gemelos, y poner estos análisis en contexto con los resultados de otros equipos", señala Green.

"Parece haber un efecto pequeño pero significativo en el microbioma causado por los vuelos espaciales; sin embargo, la composición del microbioma intestinal de Scott regresó a su estado basal muy rápidamente al regresar a la Tierra", explica. "No podemos asegurar con certeza s los cambios se deben a los diferentes alimentos, a la microgravedad o a la radiación, pero creo que el efecto fue causado por las diferencias en lo que comía mientras volaba. La dieta de un astronauta consiste principalmente en comida liofilizada o termoestabilizada preenvasada".

Uno de los cambios que Green y su grupo notaron fue un cambio durante el vuelo en la proporción de dos filas dominantes de bacterias: Firmicutes y Bacteroidetes. La proporción de Scott entre estas dos filas cambió mientras estaba en el espacio, y la proporción de estas dos filas se quintuplicó en relación con su línea de base. Pero en ningún momento durante el vuelo espacial las proporciones estaban fuera de las normas de lo que se esperaría en individuos sanos, explica Green. Y, las proporciones de Scott rápidamente regresaron a donde estaban antes de su misión espacial una vez que regresó a la Tierra. Los autores tampoco observaron cambios en los niveles de diversidad microbiana durante el tiempo que Scott estuvo en la estación espacial.

"La diversidad se mantuvo constante para Scott durante su tiempo en el espacio, y esto es, desde mi perspectiva, un hallazgo positivo que sugiere una resistencia y robustez sustanciales en la microbiota gastrointestinal", comenta Green.

Según este investigador, conocer los cambios en el microbioma en el espacio es importante, en parte porque si se pierde la diversidad o las especies clave, hay menos fuentes para reponerlas. Dice que el aislamiento y el confinamiento son algunos de los principales obstáculos relacionados con las misiones de larga duración, y estos factores podrían afectar negativamente al astronauta.