Troponina ayuda a estratificar el riesgo de pacientes con cardiopatía

  • Sue Hughes

  • Noticias Médicas de Medscape
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La incorporación de las pruebas de troponina de alta sensibilidad en algoritmos de riesgo para pacientes con enfermedad cardiovascular aterosclerótica permite mejor estratificación del riesgo y da por resultado la reclasificación de casi 12% de los pacientes en un grupo de riesgo más apropiado, muestra nuevo estudio.[1]

"Un hallazgo clave de este estudio es que la estratificación del riesgo utilizando pruebas de troponina I de alta sensibilidad al parecer complementa los 13 factores de riesgo clínico en el modelo de enfermedad cardiovascular aterosclerótica basado en la guía clínica", afirman los autores.

"Estos análisis indican que incorporar un biomarcador económico y ampliamente disponible en la evaluación del riesgo de enfermedad cardiovascular aterosclerótica podría mejorar la estratificación del riesgo y garantizar que a los pacientes se les ofrezcan tratamientos farmacológicos apropiados al riesgo", concluyen.

El estudio fue publicado el 5 de agosto en la versión electrónica de JAMA Cardiology.

Los investigadores, dirigidos por el Dr. Nicholas Marston, del Brigham and Women's Hospital en Boston, Estados Unidos, explican que las guías de tratamiento del colesterol de la American Heart Association y el American College of Cardiology de 2018 identificaron dos grupos distintos de pacientes con enfermedad cardiovascular aterosclerótica.

El primero es un grupo de alto riesgo, clasificado sobre la base de la presentación de dos o más eventos cardiovasculares mayores o un evento mayor con múltiples trastornos de alto riesgo. El segundo grupo comprende los pacientes restantes con enfermedad cardiovascular aterosclerótica, que se designaron como los que tenían menos riesgo.

Señalan que basándose en esta estratificación del riesgo clínico, las recomendaciones para los dos grupos difieren en tres formas importantes. En primer lugar, los pacientes del grupo con alto riesgo se van a tratar mediante una estatina de gran intensidad independientemente de la edad. En el grupo con menos riesgo el tratamiento con estatina es una recomendación de clase I solo para pacientes de 75 años de edad o menos.

En segundo lugar, ezetimiba es una recomendación de clase IIa para el grupo de alto riesgo y solo una recomendación de clase IIb para los pacientes en menor riesgo. En tercer lugar se recomiendan inhibidores de proproteína convertasa subtilisina/kexina de tipo 9 como clase IIa para pacientes del grupo con alto riesgo que tienen cifras de lipoproteínas de baja densidad de 70 mg/dl o más altas, pero no se recomiendan para el grupo con menos riesgo.

En el presente estudio se investigó si añadir troponina I de alta sensibilidad al riesgo de enfermedad cardiovascular aterosclerótica derivado de la guía puede mejorar la clasificación del riesgo y guiar las recomendaciones de tratamiento subsiguiente.

En el estudio, un subestudio de PEGASUS-TIMI 54, se incluyeron 8.635 pacientes que habían tenido un infarto de miocardio 1 a 3 años antes de su inclusión, que tenían un mínimo de 50 años de edad y por lo menos una característica de alto riesgo.

Se les designó bajo la categoría de alto riesgo o bajo riesgo basándose en sus antecedentes cardiovasculares y trastornos concomitantes, en congruencia con las guías clínicas. A los pacientes también se les clasificó con base en los valores de troponina I de alta sensibilidad utilizando umbrales de 2 ng/l (límite de detección) y 6 ng/l (umbral de riesgo), y luego teniendo en cuenta la clasificación basada en las manifestaciones clínicas y la cifra de troponina I de alta sensibilidad.

El criterio principal de valoración fue una combinación de muerte por causas cardiovasculares, infarto de miocardio, o ictus.

Los resultados demostraron que cuando se estratificaron según criterios clínicos, el grupo con alto riesgo tuvo una tasa de eventos del criterio principal de valoración a 3 años de 8,8%, en comparación con 5,0% en el grupo con menos riesgo (hazard ratio: 2,01; IC 95%: 1,58 - 2,57; p

Sin embargo, cuando a los pacientes del grupo de alto riesgo se les estratificó el riesgo también con base en la cifra de troponina I de alta sensibilidad, 614 de 6.789 (9,0%) con cifra no detectable de troponina I de alta sensibilidad tuvieron una tasa de eventos a 3 años de 2,7% (

En el grupo de enfermedad cardiovascular aterosclerótica con menos riesgo, 417 de 1.846 pacientes (22,6%) con cifra de troponina I de alta sensibilidad superior a 6 ng/l tuvieron una tasa de eventos de 9,1%, equivalente a la tasa general en el grupo con enfermedad cardiovascular aterosclerótica en alto riesgo.

Añadir troponina I de alta sensibilidad al riesgo de enfermedad cardiovascular aterosclerótica derivado de la guía condujo a mejor índice de reclasificación neto con una tasa de eventos de 0,15.

En general, el uso de troponina I de alta sensibilidad reclasificó 1.031 de 8.635 pacientes (11,9%), y condujo a que 1 de cada 11 originalmente designados bajo la categoría de enfermedad cardiovascular aterosclerótica de alto riesgo, y 1 de 4 originalmente clasificados bajo la categoría de enfermedad cardiovascular aterosclerótica de menos riesgo fueran reclasificados en el grupo alternativo.

En un comentario adjunto, Harvey White, DSc, del Auckland City Hospital, en Nueva Zelanda, señala que la información reciente sobre el riesgo de enfermedad cardiovascular confiere gran utilidad a troponina I de alta sensibilidad para mejorar la evaluación del riesgo.[1]

"Los valores de troponina no deberían verse solo como un marcador de lesión miocárdica y diagnóstico de infarto de miocardio en el síndrome coronario agudo, sino que deberían utilizarse con más frecuencia para evaluar el riesgo de pacientes de enfermedad cardiovascular en pacientes estables con cardiopatía isquémica", comenta.

Con base a los datos de este y otros estudios, "el nuevo lema en relación con las troponinas y su función en la cardiología moderna ahora debería ser que todo incremento de los niveles de troponina de alta sensibilidad dentro del intervalo normal, no importa cuál sea la causa, es perjudicial", agrega White.

"Además, el estudio realizado por el Dr. Marston y sus colaboradores demuestra que la determinación de las cifras de troponina I de alta sensibilidad hace posible una mejora robusta de la estratificación del riesgo, y los pacientes reclasificados bajo riesgo muy alto pueden recibir tratamiento más intensivo con estatinas o la adición de ezetimiba o inhibidores de la proproteína convertasa subtilisina/kexina de tipo 9, si tienen indicaciones. Para los pacientes reclasificados en bajo riesgo pese al tratamiento con estatinas no es necesario añadir otros tratamientos modificadores de lípidos basados en evidencia. Esto es importante para mejorar la asistencia al paciente y los resultados", concluye.

El estudio PEGASUS-TIMI 54 fue patrocinado por AztraZeneca. El ensayo de troponina fue proporcionado por Abbott Laboratories. El Dr. Marston refiere recibir apoyo de beca del National Institutes of Health. White refiere recibir apoyo de beca pagado a la institución y honorarios personales por prestar sus servicios en los comités directivos del estudio ACCELERAT de Eli Lilly and Company, el estudio AEGIS-II de CSL Behring LLC, el estudio CAMELLIA de Eisai Inc., el estudio CLEAR OUTCOMES de Esperion Therapeutics Inc., el estudio DAL-GENE de DalCor Pharma UK Inc., el estudio HEART-FID de American Regent, el estudio ODYSSEY de Regeneron Pharmaceuticals, y Sanofi Aventis Australia Pty Ltd, los estudios SCORED y SOLOIST-WHF de Sanofi Aventis Australia Pty Ltd, y el estudio STRENGTH de Omthera Pharmaceuticals, Inc.; prestar sus servicios en la junta de asesores de Genentech, Inc. y recibir becas u honorarios personales de AstraZeneca.