Topiramato, pregabalina y valproato: posibles nuevos riesgos

  • Aude Lecrubier

  • Maria Baena
  • Noticias de Medscape
El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados. El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados.

PARÍS, FRA. La Agencia Nacional Francesa de Medicamentos y Productos Sanitarios (ANSM), agencia reguladora francesa, ha alertado sobre nuevos riesgos que conciernen al neurodesarrollo y a las malformaciones relacionados con la exposición del feto durante el embarazo a topiramato, a pregabalina y a valproato.[1]

Un riesgo importante de autismo y de discapacidad intelectual se observa particularmente con el topiramato.

"Es urgente instaurar, como reclamamos desde hace 5 años, un protocolo para informar a las mujeres embarazadas acerca del peligro de este fármaco", declaró en Twitter Marine Martin, presidenta de la Asociación de Ayuda a los Padres de Niños afectados por Síndromes Relacionados con los Antiepilépticos (APESAC).

Los fármacos antiepilépticos, topiramato, pregabalina y valproato, se utilizan para el tratamiento de la epilepsia. Además individualmente, topiramato se emplea para la migraña; pregabalina, para los problemas generales ligados a la ansiedad y los dolores neuropáticos, y valproato para el trastorno bipolar.

Topiramato: aumento del riesgo de autismo y discapacidad intelectual

Un estudio publicado en JAMA Neurology el 31 de mayo de 2022 puso en evidencia un aumento del riesgo de aparición de problemas del espectro autista multiplicado por 2,77, y de discapacidad intelectual multiplicado por 3,47 en los hijos de mujeres que habían estado expuestas a topiramato durante el embarazo, en comparación con aquellas sin exposición a antiepilépticos.[1]

El estudio acerca de los fármacos antiepilépticos en general se apoya en varios registros nórdicos (Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca e Islandia), a partir de datos recopilados entre 1996 y 2017, es decir, un seguimiento sobre un total de cerca de 4,5 millones de madres-hijos. Incluye a 24.825 hijos expuestos durante su gestación a, al menos, un fármaco antiepiléptico y quienes de media tuvieron un seguimiento hasta su octavo año de vida.

"Tratándose de una nueva noticia principal de seguridad, hemos pedido que estos datos y las posibles consecuencias del uso de este fármaco se evalúen a nivel europeo", indicó la Agencia Nacional Francesa de Medicamentos y Productos Sanitarios, que aprovechó para recordarle a "la mujer embarazada, al igual que a la mujer en edad fértil que no utiliza un método anticonceptivo eficaz, que sobre todo por el riesgo elevado de malformaciones", topiramato:

  • No debe ser utilizado contra la epilepsia salvo en caso de necesidad absoluta.
  • No debe ser utilizado en caso de migraña.
  • No debe ser utilizado en cualquier otra situación fuera de la autorización de comercialización".

Como recordatorio, un estudio de la agencia francesa, realizado entre 2011 y 2015 a partir de datos provenientes de la Base de Datos del Sistema Nacional de Salud de Francia (SNIIRAM), demostró que topiramato aumentaba significativamente el riesgo de labio paladar hendido (odds ratio [OR]: 6,7) y en manera no significativa, el riesgo de hipospadias.

Con el transcurso del tiempo, se observaron igualmente daños en los órganos genitales y bajo peso al nacer.

Pregabalina: confirmación de riesgo de malformaciones

En paralelo, nuevos datos procedentes de un estudio observacional confirmaron el riesgo de malformaciones relacionadas con la exposición a la pregabalina durante el embarazo.

Un estudio observacional realizado en más de 27.000 embarazadas expuestas a pregabalina a lo largo del primer trimestre, realizado en cuatro países del norte de Europa (Dinamarca, Finlandia, Suecia y Noruega), ha demostrado que existe un riesgo de malformaciones congénitas mayores más alto (cerca de 1,5 veces) en comparación con la población no expuesta o a la población expuesta a otros antiepilépticos (como lamotrigina o duloxetina).[2]

El riesgo de malformación afecta de manera más acentuada al sistema nervioso, los ojos, el rostro (hendiduras orofaciales), el sistema urinario y los órganos genitales.

"La información relacionada con el riesgo de malformaciones congénitas mayores se está actualizando en el resumen de las características del producto y en el prospecto", indicó la agencia reguladora, que recuerda que "pregabalina no debe de utilizarse durante el embarazo, salvo en caso de absoluta necesidad" y que "se debe informar a las pacientes tratadas con pregabalina acerca de los riesgos de malformación asociados a la toma de este fármaco, en caso de embarazo y de utilizar un anticonceptivo eficaz durante todo el tratamiento".

El estudio de la agencia, realizado entre 2011 y 2015 con los datos del Base de Datos del Sistema Nacional de Salud de Francia, ya había demostrado que pregabalina estaba asociada a un riesgo significativamente más alto de coartación de la aorta (OR: 5,5) y a un aumento no significativo del riesgo de comunicación interauricular y de craneoestenosis.

Valproato y derivados: malformaciones oculares

En el cuadro de evaluación continua, a nivel europeo, de fármacos que contienen valproato y derivados, los expertos acaban de revaluar la incidencia de riesgos de malformación al 11 % con un nuevo dato: malformaciones oculares.

Antes de esta reactualización, la exposición a valproato durante el embarazo se había asociado a malformaciones en el 10,73 % de los casos y a problemas neuroconductuales del 30 % al 40 % de los casos.

Valproato y derivados: posible limitación de la fertilidad masculina

Asimismo, el comunicado de la agencia informa que, en el caso del hombre, la administración de valproato puede mermar la fertilidad puesto que la movilidad de los espermatozoides se ve particularmente disminuida. Estos problemas son generalmente reversibles tras la finalización tratamiento, al menos 3 meses después, y probablemente reversibles tras la disminución de la dosis.

"Los profesionales sanitarios deben informar a sus pacientes que tuvieran un proyecto de paternidad, con el fin de idear junto a ellos la posibilidad de una adaptación de su tratamiento", indicó la agencia del fármaco, y destaca que "valproato y sus derivados están altamente contraindicados durante el embarazo en el tratamiento de trastornos bipolares y que no deben de emplearse en mujeres embarazadas epilépticas, salvo en caso de ausencia de una alternativa terapéutica".

A la fecha hay una actualización del estudio Antiepilépticos durante el embarazo: estado actual de la cuestión acerca del riesgo de malformaciones y de problemas en el neurodesarrollo que se encuentra en curso y se publicará a finales de 2022.

De igual manera, la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios (MHRA) del Reino Unido examinó los datos y sugirió que las modificaciones genéticas provocadas por valproato de sodio podrían transmitirse de generación en generación.[3]

Este contenido fue publicado originalmente en Medscape en francés y adaptado para Medscape en español, parte de la Red Profesional.