Tener un hijo incrementa temporalmente el riesgo de cáncer de mama (Ann Internal Med)


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Dar a luz un hijo incrementa temporalmente un 80% el riesgo de cáncer de mama, si bien este riesgo dura hasta los 4,5 años posteriores y luego comienza a reducirse y a los 19 años se sitúa al mismo nivel que en las mujeres que no han sido madres, según un estudio realizado por investigadores estadounidenses.

El mayor riesgo para las madres se debe probablemente al hecho de que el tejido mamario se divide rápidamente durante el embarazo, lo que aumenta la probabilidad de que se produzca un error de copia en el código genético.

Además,  según el trabajo publicado en Annals of Internal Medicine, a los 34,5 años después del nacimiento del hijo menor, el riesgo de cáncer de mama es un 23% más bajo que el de las mujeres que nunca habían estado embarazadas.

Así, mientras que una mujer de 45 años que nunca había dado a luz tenía una probabilidad del 0,62% de ser diagnosticada con cáncer de mama hasta ese momento de su vida, las probabilidades de cáncer de mama para una mujer de la misma edad que había dado a luz en el pasado era de un 0,66%.

De manera similar, a los 50 años, las probabilidades de ser diagnosticado con cáncer de mama eran del 1,95% para las mujeres sin hijos y del 2,20% para las mujeres con un embarazo reciente, una diferencia de solo un cuarto de punto porcentual.

No obstante, las mujeres que habían dado a luz a su primer hijo antes de los 25 años no tenían ningún riesgo elevado en absoluto. "Esto no debería dictar cuándo las mujeres deciden tener a sus hijos porque, si bien estamos viendo este riesgo adicional después del parto, este es un período de tiempo en el que el riesgo general es excepcionalmente bajo", apuntan los autores.

Los nuevos hallazgos provienen de la combinación de datos de 15 estudios de casi 890.000 mujeres de diferentes edades en los tres continentes y confirman lo que han sugerido estudios más pequeños. Además, en esta ocasión se ha observado que las mujeres con más hijos y las que tuvieron los hijos más tarde tenían más riesgo de cáncer de mama, al igual que las tenían antecedentes familiares de este cáncer.