Tanto la presión arterial sistólica como la diastólica predicen el riesgo cardiovascular (N Engl J Med)


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Las dos lecturas de la presión arterial, sistólica y diastólica, predijeron de forma independiente el riesgo de infarto de miocardio o ictus en un amplio estudio del consorcio estadounidense Kaiser Permanente que incluyó más de 36 millones lecturas de presión arterial de más de un millón de personas, según se publica en The New England Journal of Medicine.

Este estudio contrasta con décadas de investigaciones previas que indicaban que una presión arterial sistólica elevada es más probable que produzca resultados adversos que una presión diastólica alta.

"Esta investigación aporta una gran cantidad de datos sobre una pregunta básica y proporciona una respuesta clara", asegura el autor principal, Alexander C. Flint, especialista en ictus de Kaiser Permanente.

El estudio retrospectivo actual es el más extenso de su tipo, afirma Flint, que revisó 36 millones de lecturas de presión arterial tomadas durante las visitas ambulatorias entre 2007 y 2016, de 1,3 millones de personas adultas.

Investigaciones anteriores han demostrado que una presión arterial sistólica alta es más probable que produzca eventos adversos. Como resultado, las pautas de cardiología y las herramientas de estimación de riesgos se centran en esta cifra, y algunos expertos argumentan que la presión diastólica podría ser ignorada, recuerda Flint.

Después de ajustar los datos para los posibles factores de confusión, los investigadores encontraron que, si bien la presión sistólica tiene un mayor impacto, tanto la presión sistólica como la diastólica influyeron fuertemente en el riesgo de infarto o ictus, independientemente de la definición utilizada para la presión arterial elevada (140/90 mmHg frente a la normal de 130/80 mmHg).

Flint destaca que el hallazgo de que la hipertensión sistólica y la diastólica tienen impactos similares sobre el riesgo en el umbral inferior de 130/80 proporciona apoyo independiente para los cambios recientes que se hicieron en las directrices del Colegio Americano de Cardiología y la Asociación Americana del Corazón, que recomendaron un mayor control de la presión arterial en pacientes con mayor riesgo de hipertensión.

Los resultados también coinciden con los hallazgos del Ensayo de Intervención de Presión Arterial Sistólica de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos, conocido como SPRINT.

"La controversia ha persistido durante mucho tiempo acerca de si la presión sistólica, la diastólica o ambas contribuyen al riesgo cardiovascular -explica el autor principal Deepak L. Bhatt, del Brigham and Women's Hospital y la Harvard Medical School-. Este análisis que utiliza una gran cantidad de datos longitudinales demuestra de manera convincente que ambos son importantes, y muestra que en personas que por lo general están sanas, los números de presión arterial más bajos son mejores".