¿Supercontagiadores en el aula? Nuevos estudios reducen la alarma, pero destacan la importancia de la ventilación

  • Michael van den Heuvel

  • Noticias Médicas de Medscape
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Los cierres generalizados de las escuelas continúan no siendo la solución, incluso después de que recientemente la Academia Alemana de Ciencias Naturales Leopoldina ha advertido sobre aumento de la incidencia en niños y adolescentes, y de que las vacaciones de Navidad se extenderán. Pero ¿son las aulas epicentros de coronavirus no detectados en los que se encuentran los supercontagiadores sin síntomas, o no?[1]

Hasta ahora no estaba claro qué tan alto era el número de casos no notificados en este grupo de edad, porque las pruebas solo se llevaban a cabo en caso de síntomas o después de la exposición al riesgo. Ahora los pediatras de Alemania han dado el visto bueno: en las pruebas de detección en 110.000 niños y adolescentes, solo 0,53% de todas las pruebas dio positivo.[2]

"Sistemáticamente en las clínicas infantiles alemanas en su mayor parte realizamos pruebas a todos los niños que son admitidos", señala el Dr. Matthias Keller, director y jefe médico de la Clínica Infantil de la Tercera Orden, en Passau, Alemania. Según el Dr. Keller, la muestra indica que no hay carencia significativa de pruebas en niños.

El Dr. Johannes Hübner, subdirector de laClínica Infantil y Policlínica en el Hospital Infantil Dr. Von Haunerschen, en Múnich, Alemania, agrega: "Todo indica que las tasas de infección en las escuelas reflejan la prevalencia de COVID-19 del entorno circundante". No ve puntos críticos en las escuelas. "El consenso realmente es que los niños y las escuelas no son los principales contribuyentes a la transmisión de COVID-19".

El experto continúa: "Si queremos hacer posible el funcionamiento de las escuelas para los niños, toca a los adultos, y por supuesto a todos, hacer una contribución, y en la situación actual esa es la reducción de contactos". Esto también aplica a los niños fuera de las escuelas.

Los doctores Keller, Hübner y Michael Kabesch, jefe de la Clínica y Policlínica de Medicina Infantil y Adolescente de la Clínica Barmherzige-Brüder St. Hedwig, en Regensburg, Alemania, llevaron a cabo el análisis.

Análisis ad hoc a nivel nacional con más de 110.000 niños

Entre el 18 y el 20 de noviembre de 2020 los investigadores recibieron datos de 105 de las 145 clínicas y secciones infantiles que se solicitaron. Alrededor de 80% de ellas realiza un cribado sistemático para el SARS-CoV-2 al ingreso.

Al 18 de noviembre la muestra estaba compuesta por más de 110.000 pruebas de reacción en cadena de la polimerasa en niños y adolescentes de 0 a 18 años. En su mayoría se trataba de exámenes sistemáticas antes de intervenciones quirúrgicas u otros tratamientos hospitalarios.

Con el cribado general la tasa positiva fluctuó entre 0% y 0,2% según la clínica. Cuando las instituciones realizaban exámenes de detección de síntomas o examinaban a los niños en nombre de las autoridades sanitarias, el valor era de hasta 3%. En promedio, 0,53% de todas las pruebas fue positivo.

"La discusión pública y divulgación, de que, por ejemplo, ‘las clases escolares son altamente peligrosas’, no están respaldadas por datos de más de 110.000 niños y adolescentes, inclusive en esta fase de la pandemia. Estas socavan el compromiso de profesores, alumnos y padres que trabajan con éxito todos los días por sus escuelas y, por tanto, por la educación y el futuro de nuestra sociedad civil", señala el comunicado de prensa.

No hay duda de que niños y adolescentes se han infectado e igualmente pueden transmitir el virus. "Sin embargo, existen claros indicios de que la mayoría de las fuentes de contagio se encuentra fuera del área escolar, por lo que además de las medidas de higiene necesarias en las escuelas deben existir enfoques extracurriculares adicionales para contener la pandemia y reducir la incidencia", según los autores del estudio.

Su análisis es un proyecto conjunto de la SociedadAlemana de Infectología Pediátrica, la Sociedad de Medicina Pediátrica y de Adolescentes del Sur de Alemania, la Asociaciónde Pediatras y Cirujanos Infantiles de Alemania, la Asociación Profesional de Pediatras de Baviera, y la Asociación de Pediatras y Cirujanos Infantiles de Baviera.

Estudio de coronavirus en escuelas confirma resultados

Al mismo tiempo se publicaron los resultados del 2º Estudio de Coronavirus en Escuelas de Dresde.[2] Se centró en adolescentes de 15 años o más y sus profesores; se dispuso de muestras de sangre de 2.000 personas. Se registraron los anticuerpos contra el SARS-CoV-2. En el primer estudio escolar los científicos encontraron nivel de inmunización de 0,6%.[3] Si bien alrededor de 50% de los estudiantes y 16% de los profesores han tenido infección respiratoria de origen desconocido desde entonces, la seroprevalencia del SARS-CoV-2 no cambió.

"Nuestros datos muestran que la detección de anticuerpos contra el SARS-CoV-2 en la población de adolescentes fue muy baja, al menos hasta las vacaciones de otoño", comenta el Dr. Reinhard Berner, director de la Clínica y Policlínica de Medicina Pediátrica y de Adolescentes en el Hospital Universitario de Dresde, quien dirigió el estudio.

El estudio muestra que "ni durante la primera ola ni en los 4 meses posteriores a la reapertura de las escuelas hubo transmisiones no detectadas, y no hay evidencia de que las escuelas se hayan convertido en puntos calientes silenciosos de esta pandemia".

¿No es tan malo como parece? Las dudas en casos individuales persisten

Otros estudios contradicen parcialmente estos resultados. Los científicos del Helmholtz Center Munich descubrieron que entre abril y julio de 2020, un promedio de 0,87% de todos los niños examinados tenía anticuerpos contra el SARS-CoV-2:[4] valor 6 veces superior al que informó oficialmente la Oficina de Salud y Nutrición del Estado de Baviera en dicho periodo.

Para el estudio se examinaron casi 12.000 muestras de sangre de niños en Baviera entre las edades de 1 y 18 años. Participaron en el estudio Fr1da para la detección temprana de diabetes de tipo 1 presintomática.

Como limitación, debe mencionarse que hoy se aplican pruebas a muchas más personas que durante el periodo del estudio. Esto significa que el número de casos no reportados probablemente también sea menor.

Según investigadores de la Universidad Técnica de Aquisgrán, en Aquisgrán, Alemania, las aulas podrían muy bien convertirse en un peligro.[5] No todas las escuelas cuentan con sistemas de ventilación, además ¿quién abre las ventanas con regularidad durante el invierno? Según su investigación, el riesgo de infección en salas con 35 personas puede ser casi 12 veces mayor que en salas con sistemas mecánicos de intercambio de aire. Incluso si la ocupación se redujera a 18 personas, el aire de la sala tendría que cambiarse 3,3 veces por hora, lo que es prácticamente imposible. Esto aplica a clases sin la obligación de asistir con protección bucal y nasal.

Este artículo fue originalmente publicado en Medscape y adaptado por Medscape en Español, parte de la Red Profesional de Medscape.