Solo el 50% de los adolescentes varones y el 14% de las chicas cumplen los objetivos de actividad física de la OMS


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Únicamente el 50% de los adolescentes varones y el 14% de las chicas cumple con los objetivos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en cuanto a actividad física, que establecen 60 minutos diarios de movimiento corporal, según ha alertado el director médico del Hospital del Mar (Barcelona), Miquel Gómez.

Así se ha expresado durante la celebración del III Congreso Nacional de la Asociación Española contra la Muerte Súbita, organizado en Madrid junto a la Fundación Quaes, en el que ha precisado que uno de los retos de la atención médica y la protección del deportista adolescente es, paradójicamente, la falta de ejercicio.

La inactividad física tiene consecuencias en todas las edades de la vida. El también cardiólogo ha manifestado que "los preescolares con padres poco activos son menos propensos a ser activos y que faltan al colegio dos días más que la media de alumnos". Durante la adolescencia, la inactividad provoca "un menor rendimiento académico", ha explicado.

Además, un adulto inactivo tendrá "menor salario, una semana más al año de baja laboral por enfermedad, más costes sanitarios, mayor muerte prematura y un descenso de hasta cinco años en la esperanza de vida", ha revelado.

El experto también se ha referido a la obesidad como fenómeno a combatir. Según ha apuntado, los datos de la OMS arrojan que los niños de cinco a nueve años de los países mediterráneos, como España, Italia y Grecia, son más obesos que los nórdicos, "algo impensable hace unos años. Nos acercamos a la tasa de Estados Unidos, cercana al 50%".

Concretamente, los datos del estudio Aladino de 2015, los últimos disponibles, muestran que entre el 40 y el 42% de los niños españoles situados en el rango de edad entre los seis y los nueve años, tienen sobrepeso u obesidad, ha revelado el miembro del grupo de Cardiología Clínica de la Sociedad Española de Cardiología Pediátrica y Cardiopatías Congénitas, David Crespo.

Este especialista también se ha expresado en esta línea, y ha recordado que la enfermedad ateroesclerótica preclínica comienza ya en los niños. "En niños de 7 u 8 años ya se han encontrado placas de ateroma", ha destacado. Además, ha hecho hincapié en el aumento de la diabetes mellitus en los niños y ha especificado que un niño o adolescente obeso "tiene muchas papeletas para ser una adulto obeso, lo que aumenta el riesgo cardiovascular".

En cuanto a la alimentación, Gómez ha citado un estudio de la Asociación de Dietistas de Estados Unidos, de 2017, que mostró que tan sólo el 10% de los niños del país tiene conocimiento acerca de cómo se debe comer. El dato referido a los médicos es, ha valorado, alarmante: sólo sabe cómo hay que comer el 37% de los mismos.

Reducir el sedentarismo y el sobrepeso tan sólo constituye uno de los retos en la atención médica al deportista niño y adolescente. El doctor Gómez ha enumerado cuatro más. El primero de ellos constituye la realización de revisiones médicas antes de la participación en el deporte. "La Sociedad Española de Medicina del Deporte establece obligatoriamente realizar electros en reposo a los niños que practiquen deporte", ha manifestado.

En este sentido, Crespo ha recordado la existencia de la “Guía Clínica de evaluación cardiovascular previa a la práctica deportiva en pediatría”', elaborada por la Sociedad Española de Cardiología Pediátrica y Cardiopatías Congénitas y el Consejo Superior de Deportes, cuyo objetivo principal es "detectar anomalías cardiovasculares en cualquier niño que practique deporte de competición". Establece, asimismo, revisiones cada dos años.

En cuanto al tipo de exámenes médicos a realizar, el tercer reto, ha indicado que con el electrocardiograma no hay discusión, pero hay que leerlo bien. Según ha explicado, tiene mucha capacidad de diagnóstico: "una especificidad del 95% y una sensibilidad del 50", ha indicado Gómez.

Asimismo, el mismo experto ha considerado que deben realizarse pruebas de esfuerzo, sobre todo a niños sanos, pero, a pesar de tener una especificidad del 98%, sólo detectan un 16% de los problemas. También ha indicado que los ecocardiogramas tienen "muy buena especificidad y una sensibilidad del 83%".