Siesta: los síntomas más extraños de la covid-19 en España

  • Carlos Sierra

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Fiebre, tos seca, dolor de cabeza, dolor muscular no asociado a ningún esfuerzo y procesos como náuseas o diarrea… Estos son los síntomas más comunes que todos asociamos a la covid-19, pero hay mucho más. Algunos de ellos son muy extraños, tanto que solo se dan en un caso por cada millar y aun no se conoce si son causados por el SARS-CoV-2 o por las complicaciones resultantes de los tratamientos aplicados a enfermos de la covid-19.

Para intentar responder a esta cuestión, investigadores de los servicios de urgencias de 50 centros públicos españoles, empezaron a compartir datos y formaron la red Siesta (Spanish Investigators in Emergency Situations Team). Esta red, dirigida por el Dr. Òscar Miró, coordinador de investigación del servicio de urgencias del Hospital Clínic de Barcelona, compartió y analizó los datos de 63.822 pacientes de covid-19 hospitalizados desde el 1 de marzo al 30 de abril de 2020.

Uno de los puntos fuertes de este estudio es que analizaron a los pacientes tal y como llegaron en marzo y abril al hospital, por lo que se pudieron ver las manifestaciones espontáneas que tuvieron los pacientes durante el periodo de incubación en su casa, hasta que necesitaron acudir a Urgencias.

Síntomas infrecuentes, pero no tanto

De entre todos los síntomas inusuales detectados, 5 destacaron por encima del resto. Tal y cómo se recoge en la revista Epidemiology & Infection, durante los dos meses de duración del estudio los investigadores de Siesta identificaron, de manera retrospectiva, 45 miopericarditis aguda (0,71‰), 8 síndromes de Guillain-Barré (0,13‰), 36 neumotórax espontáneos (0,57‰), 45 pancreatitis aguda (0,71 ‰) y 16 meningoencefalitis aguda (0,25‰). 

Por otro lado, revisaron también los diagnósticos de 1.125.491 pacientes no covid-19 (782.125 incluidos en el período pre-covid-19 y 343.366 pertenecientes al período covid-19), identificándose 546 miopericarditis aguda (0,49 ‰), 181 meningoencefalitis aguda (0,16 ‰), 31 Síndromes de Guillain-Barré (0,03 ‰), 1.787 pancreatitis aguda (1,59 ‰) y 321 neumotórax espontáneos (0,29 ‰).

De acuerdo con esta comparación, el síndrome de Guillain-Barré es 4,33 veces más común en los enfermos de covid-19 que en los pacientes libres del virus, el neumotórax espontáneo es dos veces más habitual y el riesgo de la miopericarditis aguda sube un 45%. Por otro lado, la pancreatitis aguda es menos frecuente y no hay diferencias estadísticas significativas en el caso de la meningoencefalitis aguda.

Conclusiones y limitaciones del estudio

Este estudio no demuestra que estas patologías estén causadas por el SARS-CoV-2, pero es un potente indicio. Por ejemplo, investigadores de tres hospitales del norte de Italia publicaron en abril cinco casos de Guillain-Barré presuntamente vinculados a la covid-19. Esto hace que los investigadores de la red Siesta afirmen que sus datos confirman la sospecha de que el SARS-CoV-2 puede desencadenar este síndrome, al igual que otros virus disparan en ocasiones respuestas inmunes aberrantes, como ocurre con el citomegalovirus, el virus de Epstein-Barr y el virus del zika. Esto hace que el Ministerio de Sanidad español ya contemple el síndrome de Guillain-Barré como una posible complicación inflamatoria de la covid-19.

Sin embargo, los mecanismos exactos implicados en dicha patogenia, así como en el caso de la miopericarditis aguda y el neumotórax espontáneo, junto con la descripción completa del cuadro clínico en pacientes con covid-19 tendrán que ser definido en estudios futuros.

Además, este estudio presenta algunas limitaciones que hacen que haya que ser cauteloso a la hora de interpretar los resultados.

Por un lado, solo aproximadamente el 10% de los pacientes con covid-19 fueron atendidos por el servicio de urgencias durante la pandemia. Por lo tanto, las incidencias de estas manifestaciones poco comunes podrían ser hasta 10 veces menores. Segundo, las manifestaciones desarrolladas durante la hospitalización no se tuvieron en cuenta, y su inclusión podría haber dado lugar a un aumento no cuantificado en las estimaciones.

Finalmente, aunque es previsible que la gran mayoría de pacientes que presentaron una de estas cinco entidades acudiese a los servicios de urgencias, es posible que haya habido pacientes asintomáticos o con síntomas menores que no hayan precisado acudir a urgencias y, por lo tanto, no fueron detectados. 

Pero, a pesar de todo esto, esta es la primera estimación fiable de las frecuencias relativas de estas cinco manifestaciones, que fueron muy bajas, variando de 0,13 casos por cada mil pacientes que acuden a urgencias para el síndrome de Guillain-Barré a 0,71 casos para la pancreatitis aguda.

En conclusión, estos resultados sugieren una clara asociación entre la infección por SARS-CoV-2 y el síndrome de Guillain-Barré y en menor medida, con la miopericarditis y el neumotórax espontáneo, quedando pendientes de próximas investigaciones el estudio de los mecanismos subyacentes que conduzca a este aumento del riesgo.

Este trabajo se ha realizado sin ninguna fuente de financiación directa o indirecta. Los autores declararon no tener conflictos de interés.