¿Será necesario administrar una dosis adicional de la vacuna frente a la COVID-19 a los pacientes inmunodeprimidos?

  • Laura Collada Ali
  • Noticias
El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados. El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados.

Resultados fundamentales

  • Según el posicionamiento de la FACME (Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas) el único escenario en el que en este momento se valora la posible administración de una dosis adicional de vacuna es en personas que, por su situación particular, no desarrollan una respuesta adecuada con la pauta normal de vacunación y pueden conseguir una mejor protección frente a la enfermedad con una pauta de vacunación con tres dosis de vacuna de ARNm, teniendo en cuenta, además, su mayor riesgo de complicaciones o muerte en caso de desarrollar la COVID-19.

Los pacientes inmunodeprimidos tienen un riesgo de entre 2 y 5 veces mayor que población general de ser hospitalizados, necesitar cuidados en unidades de críticos y fallecimiento en caso de adquirir la infección por SARS-Cov-2. Además, existe evidencia de una respuesta disminuida a la vacuna en varias situaciones de inmunosupresión tales como pacientes oncohematológicos, pacientes con cáncer en tratamiento quimioterápico y pacientes en tratamiento inmunosupresor.

Sin embargo, no existe actualmente evidencia del beneficio de una dosis adicional en estos pacientes. Por ello en este momento la recomendación es mantener las medidas de protección individual para evitar contagios y asegurar la vacunación del entorno del paciente inmunodeprimido.

A medida que se disponga de la evidencia necesaria sobre el efecto de una dosis adicional de las vacunas disponibles u otras nuevas, se irán emitiendo recomendaciones para los distintos grupos de pacientes con alteración de la respuesta inmune.