SEMG 2022—Presentan la Red Española de Investigación en COVID Persistente

  • Dr. Javier Cotelo

  • Maria Baena
  • Conference Report
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MADRID, ESP. La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) presentó en su congreso nacional la Red Española de Investigación en COVID Persistente (REiCOP), constituida por 57 entidades profesionales y de pacientes. Las líneas estratégicas de esta red consistirán en actualizar la guía clínica existente e integrarla en una aplicación de fácil manejo, potenciar la formación y crear un registro en atención primaria ligado a una escala asistencial.[1]

Durante la celebración del XXVIII Congreso Nacional de Medicina General y de Familia (SEMG) de Bilbao tuvo lugar la presentación oficial de la red, una nueva denominación y organización propuesta por el grupo colaborativo de la sociedad científica que incluye, junto con los colectivos de afectados, a todas aquellas organizaciones científicas y profesionales interesadas en mejorar la atención sanitaria prestada a los pacientes con esta patología.

"Tras muchos meses de trabajo, ante la necesidad urgente de aumentar el conocimiento de la COVID-19 persistente y regularizar la situación de salud de los afectados por esta nueva enfermedad, se formalizó esta red de la que forman parte un total de 57 entidades científicas y profesionales que es uno de los grupos de referencia de investigación en COVID-19 persistente".

Durante la presentación se recordó que los pacientes con COVID-19 persistente cuyos síntomas incapacitantes perduran más allá de las cuatro semanas desde la infección aguda e incluso de las 12 semanas desde el inicio de la sintomatología, representan al menos un 10 % del total de los afectados por el SARS-CoV-2.

Solventar carencias asistenciales

"El principal objetivo de REiCOP es aumentar las evidencias respecto a esta afectación y solventar las carencias asistenciales de los afectados bajo el prisma de un enfoque holístico e integral en un sistema que conozca las necesidades de salud de los pacientes. Para alcanzar estos objetivos se han definido varias líneas estratégicas".

Las principales líneas de trabajo serán en primer lugar actualizar la guía clínica para la atención al paciente COVID-19 persistente, cuya primera versión vio la luz en mayo de 2021, que incorporará nuevos contenidos utilizando la metodología GRADE. Además está en marcha el desarrollo de una aplicación de fácil manejo, con el fin de llevar a la práctica clínica todo lo recogido en la guía actualizada y servir de ayuda a los profesionales sanitarios para tomar decisiones. Durante el congreso nacional de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia tuvo lugar también una primera presentación de una maqueta de esta aplicación para que pueda empezar a ser utilizada y testada por los profesionales.

Registro y escala asistencial

Por otro lado, se realizarán programas de formación dirigidos a profesionales sanitarios, con aval universitario, para que el conocimiento de la evidencia se aplique en la práctica clínica diaria.

Otro ambicioso proyecto que incluye REiCOP es el desarrollo de un registro clínico en atención primaria, en el que se recogerán datos básicos para identificar los factores clínicos y genéticos asociados al desarrollo de COVID-19 persistente. También existe la pretensión de crear y validar una escala asistencial a partir de la información obtenida en dicho registro clínico, para evaluar de una forma integral y holística a los pacientes que sufren COVID-19 persistente, más allá del seguimiento de cada uno de sus síntomas.

Evolución de los primeros afectados

En otro orden de cosas, la sociedad lanzará una nueva encuesta de seguimiento evolutivo de los pacientes con COVID-19 persistente, a modo de continuación de la realizada en 2020, que permitió describir por primera vez el perfil medio de los pacientes afectados. El objetivo de la nueva encuesta, que comenzará de forma inminente, es saber cómo han evolucionado los pacientes que se contagiaron en la primera ola de la pandemia a lo largo de este tiempo, es decir, determinar si se han curado o si han mejorado y en qué medida.

Del mismo modo, se pretende identificar a afectados por COVID-19 en olas posteriores que han desarrollado COVID-19 persistente y evaluar si la afectación es similar a los de la primera ola (perfil de los afectados, evolución de la enfermedad, sintomatología) y determinar si tienen las mismas necesidades en cuanto a su asistencia sanitaria. De forma paralela, también se pretende evaluar el influjo de la vacunación en el desarrollo y evolución de la COVID-19 persistente, estudiar el grado de incapacidad que genera y la repercusión que la enfermedad tiene en la vida diaria y laboral de los afectados.

Horizontes de las vacunas y nuevas terapias

En el congreso estuvo muy presente la pandemia, que se abordó en varias mesas, una de las cuales analizó las nuevas estrategias de prevención y tratamientos frente a la COVID-19.

El Dr. José Ramón Blanco, director científico del Centro de Investigación Biomédica de La Rioja, reflexionó acerca de dónde deberían apuntar los nuevos tratamientos. "Junto con la vacunación, las nuevas terapias deberían estar enfocadas en aquellos objetivos terapéuticos del ciclo viral que permitan detener la replicación del virus y que no se vean afectados por la aparición de nuevas variantes".

En este sentido, el experto apostó por personalizar los tratamientos que se suministren en esta nueva fase de la pandemia. En estos años se ha llevado a cabo un gran número de ensayos clínicos, lo que ha permitido seleccionar las pautas más seguras y eficaces. "Sin embargo, dado que esta infección está en continuo cambio, debido, por ejemplo, a la aparición de mutaciones, se hace preciso continuar con una vigilancia activa de la eficacia de estas terapias y con la búsqueda de nuevas opciones terapéuticas", aclaró el especialista.

Anticuerpos monoclonales preexposición

"En cuanto a las principales opciones disponibles, se realiza un gran esfuerzo por identificar terapias preventivas, como la combinación de tixagevimab/cilgavimab, dos anticuerpos monoclonales humanizados que se administran a la vez e impiden la adhesión y entrada del virus a la célula durante aproximadamente seis meses. Están indicados en los pacientes inmunosuprimidos que tienen una respuesta inadecuada a la vacunación y en aquellos en los que está contraindicada la vacuna, pero tienen muy alto riesgo de enfermedad grave por la COVID-19. De ninguna manera estos anticuerpos son una alternativa a la vacunación", manifestó el Dr. Blanco.

El especialista abordó las intervenciones posexposición, como el caso de paxlovid (nimatrelvir/ritonavir), donde un reciente documento de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), contempla su uso en pacientes con enfermedad leve a moderada.[2] Se debe administrar en los primeros cinco días tras la infección y su pauta de administración consiste en tres comprimidos cada 12 horas durante cinco días. Hay que tener en cuenta que ritonavir es un inductor del citocromo, con lo que puede alterar la biodisponibilidad de otros fármacos, además de requerir ajuste renal o si hay una tasa de filtración glomerular muy baja estar contraindicado.

Lo que hay que saber de paxlovid

"Está indicado en pacientes que no precisen oxígeno, pero que tienen alto riesgo de progresar a formas graves de la enfermedad, inmunodeprimidos, no vacunados mayores de 80 años, no vacunados mayores de 65 y uno o más factores de riesgo de progresión y vacunados mayores de 80 con uno o más factores de progresión", destacó el experto.

"Algunos estudios estiman una reducción del 67 % en la hospitalización y del 81 % en mortalidad en personas mayores de 65 años. Además se ha comprobado que la vacunación previa no interfería en la eficacia del fármaco", enfatizó el Dr. Blanco, añadiendo que para el manejo de la pauta e interacciones con el empleo de paxlovid, la Universidad de Liverpool tiene una página excelente.

Otro fármaco a tener en consideración para pacientes leves a moderados es molnupiravir, también indicado en las infecciones de menos de cinco días de evolución, que no precisa ajustes hepáticos ni renales, no presenta interacciones, pero está contraindicado en mujeres embarazadas. "Es un fármaco no comercializado, aunque existen recomendaciones de empleo del Comité de Medicamentos de Uso Humano (CMH) en determinadas situaciones especiales", indicó el Dr. Blanco.

Las vacunas bivariante que vienen

El catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Rey Juan Carlos, Dr. Ángel Gil de Miguel, analizó el papel que han desempeñado las vacunas durante esta pandemia en la lucha contra la COVID-19. "En la actualidad nos preocupan las variantes, estamos metidos en una séptima ola, pero nadie hable de ola y posiblemente vengan más, aunque afortunadamente la afectación está siendo más leve, con menos ingresos hospitalarios".

"Ya hay datos que se publicarán aproximadamente en un mes, sobre la eficacia de las vacunas que combinan la variante ancestral (Wuhan) y la de ómicron, que muy probablemente serán las vacunas que se pongan este otoño en personas mayores o inmunodeprimidas o en quienes se indique una cuarta dosis", declaró el especialista.

"Las vacunas de ARN mensajero tienen la ventaja de que se pueden actualizar en tiempo récord contra las nuevas variantes para que sean más eficaces", añadió.

"En cuanto a la población infantil, la cobertura vacunal en los niños es menor que en los adultos y es muy importante que completen el esquema, sobre todo en ese 5 % estimado de población infantil de riesgo, como pacientes con diabetes y niños con cardiopatías. Además se están haciendo ensayos clínicos en niños de entre seis meses y cuatro años con muy buenos resultados preliminares", destacó.

¿Qué escenarios nos deparan?

El Dr. Gil comentó: "El mejor escenario con el que podemos encontrarnos sería una eliminación regional, pero es improbable a corto plazo. Otra posibilidad es que se convierta en una situación endémica, que haría precisar dosis vacunal de refuerzo periódica en personas de alto riesgo como los mayores o recién nacidos. La peor situación seria la que tenemos ahora, endémica/epidémica, que requeriría poner dosis de refuerzo anuales en todos los grupos etarios y adaptadas a las nuevas variantes que vayan surgiendo hasta contar con una vacuna universal".

En breve apunte sobre la vacuna española de Hipra, el Dr. Gil señaló: "No es para una primovacunación, sino para dosis de refuerzo, por otro lado, se le ha exigido que incluya la variante ómicron y se espera que pueda estar disponible para este otoño-invierno".

El Dr. José Ramón Blanco declara los siguientes conflictos de interés: Consultorias y ponencias para: Abbvie, Bristol Myers Squib, Gilead Sciences, Janssen Cilag, Merck Sharp & Dohne, Viiv Healthcare, Theratecnologies. Becas de investigación: Bristol Myers Squib, Gilead Sciences. El Dr. Gil ha declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

Este contenido fue publicado originalmente en Medscape en español, parte de la Red Profesional de Medscape.