Sanitarios del futuro

  • Dr. Miguel Álvarez Deza
  • Editorial
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La plataforma de política sanitaria de la Unión Europea ha publicado un informe sobre Perfiles y formación del personal del futuro. En él, se exponen una serie de competencias esenciales para formar profesionales sanitarios resilientes capaces de hacer frente a las nuevas tendencias, retos y estrés, así como para prepararlos para las normativas actuales, las crecientes expectativas de los pacientes, los distintos modelos de atención personalizada mientras siguen desempeñando sus actividades asistenciales con un alto nivel de calidad. Estas se agrupan en cuatro áreas: salud digital, comunicación con el paciente, trabajo en equipo interdisciplinar y educación climática.

El personal sanitario representa una parte importante de los trabajadores europeos. Según las últimas cifras de Eurostat en el último trimestre de 2019  casi 15 millones de personas trabajan en ocupaciones sanitarias, lo que representa más del 7 % de todas las personas empleadas y casi el 4 % de la población de la Unión Europea.

Los cambios demográficos y el creciente número de personas que viven con enfermedades crónicas y/o multimorbilidad, la carga de enfermedades no transmisibles, como cardiovasculares o cáncer responsables de muertes prematuras evitables, y las consecuencias del sedentarismo han ejercido presión sobre los sistemas sanitarios y han aumentado la demanda de personal sanitario cualificado. 

El propio personal sanitario está envejeciendo y se está jubilando. Todos los países de Europa sufren escasez de profesionales de la salud. Por ello, es urgente estabilizar y aumentar el número de profesionales sanitarios en todos los ámbitos. El primer paso debería ser una estrategia y una inversión en la retención y contratación de personal sanitario que, al mismo tiempo, aborde la actual desigualdad de género en el sector e incluir medidas para mejorar sus condiciones laborales.

Según el informe, cuatro de cada diez adultos y una de cada tres personas que trabajan en Europa carecen de competencias digitales básicas. Una de las competencias destacadas en el informe es la inteligencia artificial y la capacidad de recopilar e interpretar macrodatos. La inteligencia artificial puede abordar las necesidades no satisfechas y las deficiencias en la asistencia. 

La comunicación es fundamental en la relación médico-paciente. Se trata de tener habilidades comunicativas con participación del paciente que crean empatía. Aptitudes como la autoconciencia, la regulación de las emociones y el reconocimiento de los errores podrían ayudar a los sanitarios a mejorar su empatía y su relación con los pacientes.

Los profesionales también deben adquirir mejores habilidades de interdisciplinariedad y de coordinación. En lugar de aplicar un enfoque puramente biomédico a personas y enfermedades, al diagnóstico y la medicación de un problema concreto, debería favorecerse un enfoque psicosocial más amplio y holístico, en el que se tengan en cuenta los determinantes sociales y la salud mental del paciente a la hora de recomendar la vía de asistencia más adecuada.

Una mayor adaptabilidad a diferentes entornos ayudará a los profesionales a crecer y desarrollar sus conocimientos y relaciones personales y contribuirá a derribar las barreras de comunicación entre especialistas. Además, favorecerá la creación de una cultura de equipo basada en la confianza, valorando la diversidad y aprovechando al máximo la experiencia y las capacidades de los demás miembros del equipo.

Uno de los esfuerzos más evidentes en el sector sanitario y asistencial relacionado con el medio ambiente y la sostenibilidad es reducir la resistencia antimicrobiana en los tratamientos hospitalarios y ambulatorios. Los programas de administración antibiótica se han ejecutado con éxito para mejorar la calidad de la terapia antimicrobiana, minimizar la resistencia y optimizar los resultados clínicos.

“Oiga, doctor, devuélvame mi depresión, que no escribo una nota desde que soy feliz…” (Oiga, doctor J. Sabina).

El Dr. Miguel Álvarez Deza es especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública.