Riñones creados con células embrionarias en ratones impiden la aparición de la enfermedad renal


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La creación de riñones mediante células embrionarias en ratones ha posibilitado realizar una corrección molecular en los animales e impedir la aparición de la enfermedad renal, según ha desvelado Juan Carlos Izpisúa Belmonte, del Laboratorio de Expresión Génica del Instituto Salk de Estudios Biológicos (Estados Unidos).

Así se ha expresado durante el 48º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Nefrología (SEN) y el 9º Congreso Iberoamericano de Nefrología, celebrado en Madrid, al presentar los últimos avances en el desarrollo de medicina regenerativa y células madre para su aplicación en diversos campos médicos, entre ellos el relacionado con el riñón, y que han supuesto la creación de los denominados organoides, órganos desarrollados por células madres que han permitido que se puedan estudiar y analizar en animales las causas y mutaciones de diversas enfermedades y corregirlas.

"Es un pequeño avance que nos permite estudiar las células del riñón, desarrollar un organoide que no es funcional, pero que sí ayuda a que podamos corregir la mutación de la enfermedad y abrir un campo para desarrollar nuevos fármacos y tratamientos que puedan frenar la pérdida del funcionamiento de los riñones", ha indicado el científico.

De forma paralela, Izpisúa, que ha sido nombrado miembro de honor de la SEN durante la cita, ha destacado otros avances para la creación de órganos mediatne el desarrollo de células madre humanas en embriones de mono y que pueden generar embriones parecidos a los que crea la propia naturaleza de forma sintética, pero ha incidido en que "aún queda mucho camino por recorrer".

"La idea no es crear órganos humanos en monos, sino el entender su desarrollo embrionario, para aplicarlos al estudio de cuerpo humano y las enfermedades de las personas", ha subrayado Izpisúa.

El científico también ha dedicado su intervención a explicar el papel que cumplen los riñones en el cuerpo en el proceso de envejecimiento y deterioro general de las personas. "El riñón es uno de los órganos más complejos por las diferentes funciones que tiene, con más de 30 tipos celulares", ha indicado.

"Es un órgano tan complejo que los investigadores le estamos descubriendo funciones nuevas, y en este caso, una función tan importante como la regulación del envejecimiento, de la que sabemos poco aún", ha destacado el investigador.

Izpisúa ha añadido que las células del riñón, "junto a las del cerebro, son las más importantes para el control del envejecimiento en nuestro organismo, y por ello es especialmente relevante que sigamos avanzando en frenar las enfermedades que lo atacan".

El 70% de los genes humanos está marcado por el ritmo circadiano, el del sol, y ese ritmo es diferente en las células envejecidas, por lo que el experto ha reclamado la necesidad de actuar mediante la reprogramación celular para modificarlo y retrasar el envejecimiento.

"Teniendo en cuenta además que el envejecimiento es el principal factor de riesgo de cualquier enfermedad en general, por lo que retrasar el envejecimiento ayudaría a retrasar la aparición de muchas enfermedades", ha apuntado Izpisúa.

En este sentido, el científico ha manifestado que "ya hemos logrado reprogramar células del riñón en ratones que nos han dicho que envejecen más tarde", pero ha aclarado que son resultados iniciales y todavía queda mucho camino por delante para su aplicación en humanos.

"Hay que tener esperanza en el futuro y ser optimista, pero también realista, y nos queda mucho por hacer", por lo que ha pedido una mayor colaboración y diálogo entre los profesionales de la investigación y el ámbito médico para que "el puente entre la investigación básica y la aplicada y clínica sea mucho más cercano y, entre todos, dispongamos de la información necesaria para seguir progresando", ha concluido Izpisúa.