Reforzar las células linfoides innatas es crucial para combatir la tuberculosis desde su inicio (Nature)


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En los primeros días después de que Mycobacterium tuberculosis infecta el organismo se activa una serie de células inmunitarias para combatir la infección. Ahora, investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis (Estados Unidos) y del Instituto de Investigación de Salud de África en KwaZulu-Natal (Sudáfrica) han identificado una célula maestra que coordina las defensas inmunológicas en esos primeros días cruciales, según un nuevo estudio publicado en Nature.

Llamadas células linfoides innatas (ILC) intervienen en la defensa inicial del cuerpo contra la tuberculosis. Impulsar esta respuesta puede proporcionar un nuevo enfoque para el desarrollo de tratamientos y vacunas contra esta enfermedad.

Los hallazgos sugieren que reforzar la actividad de estas células podría ayudar a prevenir que las bacterias se afiancen en los pulmones y reducir las decenas de millones de nuevas infecciones que se producen cada año.

Identificadas en la última década, las ILC pueden iniciar respuestas rápidas, no específicas, contra patógenos, así como dirigir respuestas inmunitarias protectoras contra patógenos específicos. En este estudio, los investigadores observaron que entre las personas que estaban infectadas con Mycobacterium tuberculosis, un subconjunto de ILC se trasladó de la sangre a los pulmones.

Los investigadores también rastrearon la actividad de las ILC en varios modelos animales. En ratones con sistemas inmunes intactos, los ILC se dirigieron al tejido pulmonar infectado y utilizaron moléculas mensajeras para reclutar las células secuestradoras del sistema inmune, los macrófagos, para formar granulomas protectores, o pequeñas áreas de inflamación, para suprimir la infección.

Los ratones sin ILC funcionales, sin embargo, tenían niveles bajos de macrófagos en el tejido pulmonar y control inmunológico deficiente sobre su infección. Los datos en humanos y animales llevaron a los investigadores a concluir que las ILC desempeñan un papel temprano, fundamental y no percibido anteriormente en la inmunidad contra la tuberculosis.