Récord de inversión en proyectos de salud digital: estos son los que más fondos han recibido.


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Alguien pensó que los tremendos efectos económicos de la pandemia de Covid-19 generarían un retraimiento generalizado de las ganas por invertir en nuevos proyectos empresariales. Pero aunque haya ocurrido en muchas parcelas de la economía, hay una en la que las rondas de financiación han sido mayores que nunca, al menos en Estados Unidos. En efecto, es el campo de la salud digital.

Es en aquél país donde se genera el mayor número de innovaciones y proyectos emprendedores en el campo digital, y es de donde proceden muchas de las novedades que más tarde se implantan en casi todo el mundo. Una buena parte de ellas tienen como origen pequeños proyectos que nacen con una idea interesante, pero que requieren para su desarrollo la aportación de capital a riesgo. El proceso de financiación de estas startups es muy representativo del interés del dinero por determinadas áreas de negocio futuro.

Hay que tener en cuenta que así como en Europa muchos de los desarrollos en digitalización sanitaria descansan en la capacidad de inversión de los propios servicios públicos de salud, en el otro lado del Atlántico las estructuras sanitarias se rigen por normas de mercado que incentivan la aparición de muchas novedades tecnológicas, algunas efímeras y otras exitosas. Así como aquí se han trabajado áreas preferentes de interés relacionadas con la digitalización de la historia clínica, la receta digital o, más recientemente, la teleconsulta, por allá hay una diversidad mayor de productos y enfoques. Que puedan llegar a tener éxito dependerá, en muchos casos, de que sepan atraer la confianza de los inversores.

La organización Rock Health es un observatorio que evalúa los principales movimientos de los inversores norteamericanos en el campo de la salud. También se dedica a promover algunos proyectos a través de la captación de fondos de capital riesgo. Semestralmente publica un estudio en el que cuenta cómo van los flujos de inversión en el sector, y lo que acaba de informar es que en medio de una pandemia global y una recesión en los Estados Unidos, las compañías de salud digital de aquél país recaudaron 5.400 millones de dólares provenientes de fondos de riesgo durante los primeros seis meses de 2020. Si continuara la tendencia, el sector podría tener su mejor año de la historia. El tamaño promedio de las operaciones alcanzó un récord de 25 millones de dólares.

Las inversiones se desaceleraron en marzo y abril, pero aumentaron de nuevo en mayo y junio. Al comienzo de la pandemia, muchos fondos de capital comunicaron que su primera prioridad era reclasificar las compañías que tenían en cartera antes de realizar nuevas inversiones, lo que parecía hacer prever una desaceleración en la primavera. Sin embargo, el resultado final de las inversiones del semestre ha sido el mayor de los últimos años. Según el análisis de Rock Health, en Estados Unidos se hicieron un total de 214 inversiones en salud digital en lo que va de año. 

Los propios técnicos de Rock Health, que ya llevan unos años en esto, se muestran sorprendidos. Dice Sean Day, analista, que “teníamos todos los vientos en contra, y a pesar de ello seguimos detectando operaciones. Estamos sorprendidos”. Sin embargo, la causa de este aumento parece estar clara, al menos de manera retrospectiva: nunca ha habido una mayor demanda de tecnología aplicada a la asistencia sanitaria, y esto es lo que parece motivar a la comunidad de inversores.

El desglose por tipo de inversor es similar al de períodos anteriores. Las empresas de capital de riesgo tradicionales representan el 67% de las transacciones hechas en el campo de la salud digital, dos puntos porcentuales más que en 2019. El capital riesgo proveniente de grandes empresas se mantuvo estable, con un 14% del total de las operaciones. 

Qué tipo de empresas.

Los dos tipos de empresas que más interés motivaron fueron las que desarrollaban productos para la atención médica a distancia y las que empleaban herramientas digitales aplicadas a programas de mejora de hábitos. Precisamente durante la pandemia se ha producido un auge de la telesalud, e incluso el sistema Medicare comenzó a reembolsar a las aseguradoras por las videoconsultas médicas.

Entre las empresas que mayores capitales captaron, se encuentran las siguientes:

ClassPass, con 285 millones de dólares. Es una empresa especializada en entrenamientos para la mejora del estado físico. Ofrece un catálogo de clases pregrabadas y permite a sus socios producir sus propias clases virtuales.

Alto Pharmacy, con 250 millones de dólares. Se trata de un servicio integral  de farmacia digital, con entrega a domicilio. 

Amwell, con 194 millones de dólares. Se trata de un servicio de telesalud.

Element Science, con 146 millones de dólares. Fabrica un desfibrilador portátil.

Insitro, con 143 millones de dólares. Es una plataforma orientada a las fases previas del desarrollo de medicamentos.

DispatchHealth, con 136 millones. Se dedica a prestar servicios de atención sanitaria urgente bajo demanda.

Outset Medical, con 125 millones de dólares. Produce un sistema de diálisis conectado.

Cedar, con 102 millones de dólares. Se trata de una plataforma de software para las aseguradoras sanitarias que está focalizada en los sistema de pago y reembolso. 

Mindstrong Health, con 100 millones de dólares. Es una plataforma que ofrece terapia y teleconsulta psiquiátrica.

Tempus, con 100 millones de dólares.  La empresa está dedicada a promover modelos de utilización de los datos genómicos en un entorno clínico

Verana Health, con 100 millones de dólares. Dice ser un "Google” para médicos, con datos generados por ellos mismos.