Realizar las pruebas de VIH en casa y derivar a los pacientes disminuye un 30% las infecciones


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El ensayo clínico HPTN 071, conocido como PopART, muestra una disminución del 30% en las nuevas infecciones por VIH en aquellas zonas donde se ofrece asesoría y pruebas de VIH en casa, así como la derivación a atención médica y el tratamiento en personas que han dado positivo.

El estudio, realizado por la Escuela de Higiene de Medicina Tropical de Londres (Reino Unido), se llevó a cabo entre 2013 y 2018, e incluyó a 21 comunidades urbanas de Zambia y Sudáfrica, cubriendo una población total de un millón de personas.

Los resultados se han presentado en la Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas (CROI), celebrada en Seattle (Estados Unidos).

Había tres brazos en el estudio. Los brazos A y B entregaron el paquete PopART de prevención del VIH, que incluye asesoramiento y pruebas anuales de VIH en el hogar, enlaces a la atención en el centro de salud local para personas que viven con VIH, visitas de seguimiento a infectados para garantizar que acudieron a las consultas y se adherían al tratamiento, la promoción de la circuncisión masculina médica voluntaria para los hombres que dieron positivo al VIH, servicios para prevenir la transmisión del VIH de madre a hijo, o el ofrecimiento de condones.

El brazo A ofreció el inicio inmediato de la terapia antirretroviral a las personas con resultados positivos para el VIH, independientemente del recuento de linfocitos CD4.

El brazo B ofreció terapia antirretroviral solo a las personas elegibles de acuerdo con las directrices del país: un recuento de CD4 de 350 al comienzo del ensayo, que ascendió a 500, y en 2016 se ofreció tratamiento a todas las personas que viven con VIH, como en el brazo A.

El brazo C no tuvo intervención doméstica, pero los afectados sí tuvieron acceso a las pruebas de VIH y a los servicios de tratamiento de acuerdo con las directrices del país.

Ambos brazos A y B alcanzaron los objetivos 90-90-90 de la ONU. Esto es, que el 90% de las personas que viven con el VIH conocen su estado de VIH, el 90% de las personas que conocen su estado de VIH positivo tienen acceso al tratamiento y el 90% de las personas en tratamiento han eliminado las cargas virales.

En el brazo B, la incidencia del VIH disminuyó en un 30% en comparación con el estándar básico de atención ofrecido por los países involucrados en el estudio. En el brazo A, la incidencia disminuyó solo un 7%. La transmisión en curso también fue considerable (1,5%) en el brazo A. Se está realizando un análisis adicional para explicar por qué la disminución de la incidencia no fue mayor en el brazo A a pesar de la alta supresión viral (la supresión viral fue del 72% en el brazo A, 68% en el brazo B y 60% en el brazo C).

El análisis de subgrupos también mostró que la terapia antirretroviral tanto en el brazo A como en el brazo B fue alta en mujeres mayores de 25 años y en hombres mayores de 40 años, pero los hombres y las personas más jóvenes tenían una cobertura mucho menor. También mostró que los hombres y las personas más jóvenes eran mucho menos propensos a sufrir una supresión viral.

A través de un comunicado, ONUSIDA ha felicitado al equipo detrás de PopART por este importante estudio, que "demuestra claramente el impacto crítico de la prevención, las pruebas y la vinculación con el tratamiento del VIH en la comunidad", ha señalado su director ejecutivo, Michel Sidibé.