Quince sociedades científicas no ven “avances significativos” en el acuerdo entre Sanidad y la industria alimentaria


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Un total de 15 sociedades científicas españolas de diferentes ámbitos, como la nutrición, la epidemiología y la salud pública, han criticado que el acuerdo alcanzado entre el Ministerio de Sanidad y la industria alimentaria, que recoge una reducción de un 10% en la cantidad de azúcar, grasas saturadas y sal en los productos, no supone "avances significativos".

A través de un posicionamiento, las sociedades españolas de Epidemiología (SEE), de Salud Pública (SESPAS), o los colegios de dietistas-nutricionistas de Murcia, Cataluña o Valencia, lamentan que el acuerdo "prioriza los intereses económicos de los sectores de la alimentación y su publicidad en detrimento de la salud de la población".

Por ello, reclaman al Gobierno que trabaje con las asociaciones científicas y profesionales y con las organizaciones de la sociedad civil para poner en marcha políticas que "prioricen los intereses de la salud pública, combatan la epidemia de obesidad y enfermedades no transmisibles asociadas a una alimentación poco saludable".

"Tras años de políticas ineficaces basadas en la autorregulación y las colaboraciones público-privadas, que priorizan los intereses económicos de los sectores de la alimentación y su publicidad en detrimento de la salud de la población, parecía verse algo de luz al final del túnel", señalan. Sobre el acuerdo, aseguran que "no es más que la ratificación de un compromiso idéntico al llevado a cabo con la industria en 2017".

Así, proponen, como medida inicial prioritaria, políticas de precios y fiscales que promuevan la alimentación saludable. En primer lugar, piden que se exima del IVA o se establezca la fiscalidad reducida en alimentos básicos saludables, como el pan integral. Igualmente, exigen un impuesto a las bebidas azucaradas, o subsidios que faciliten el acceso a productos saludables para "personas en posición económica desfavorable".

Las sociedades científicas consideran que el acuerdo "se aleja de la realidad y que incluso en el hipotético caso de que se llevase a la práctica, resulta claramente insuficiente". Ponen como ejemplo los cigarrillos bajos en nicotina: "Nada cambiará si se mantienen las campañas agresivas de marketing para promover el consumo de bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados y se sigue facilitando que estén disponibles 24 horas al día, 7 días a la semana, en espacios privados y públicos, incluyendo centros sanitarios, escolares y deportivos".