Quince años del Registro Español del Síndrome Aórtico

  • Carlos Sierra, PhD

El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados. El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados.

Bajo el paraguas del síndrome aórtico agudo se engloban una serie de alteraciones graves, dolorosas y potencialmente mortales de la aorta, tales como la disección aórtica, el trombo intramural y la úlcera penetrante aórtica aterosclerótica. Esta dolencia supone un gran reto para los sistemas sanitarios por su alta tasa de mortalidad antes de que los pacientes lleguen al hospital, de los 170 casos/millón de habitantes estimados, aproximadamente la mitad fallecen sin poder haber recibido atención hospitalaria. Y, a pesar de los avances en el diagnóstico precoz que han conseguido que cada vez más pacientes lleguen al hospital, la tasa de mortalidad hospitalaria también es muy elevada, del 20 al 35 %.

Por ello, un primer paso para poder disminuir estos preocupantes datos, es contar con registros fiables a nivel nacional que analicen los resultados en diagnóstico, tratamiento y mortalidad del síndrome aórtico agudo, así como determinar su evolución a lo largo de los años. En España, este registro existe desde 2005 y recibe el nombre de Registro Español del Síndrome Aórtico (RESA).

Este registro se ha realizado, hasta el momento, en tres fases. El RESA I se llevó a cabo entre 2005 y 2006; el RESA II, entre 2012 y 2013, y el RESA III, entre 2018 y 2019. En ellos han participado la mayoría de los hospitales terciarios del país en los cuales, gracias al avance de las técnicas de imagen combinado con el progreso en las técnicas quirúrgicas y endovasculares, se ha modificado el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad durante estos años.

Estos cambios se pusieron de manifiesto al comparar los resultados del RESA III con los obtenidos en los RESA I y RESA II. Las conclusiones han sido publicadas recientemente en la Revista Española de Cardiología en un estudio en el que participaron profesionales de los servicios de cardiología de hospitales de A Coruña, Vigo, Barcelona, Oviedo, Madrid, Murcia, Palma de Mallorca, Santander, Sevilla y Valladolid.

RESA en cifras

RESA se trata de un registro prospectivo, protocolizado, observacional y descriptivo realizado en hospitales de tercer nivel con disponibilidad ininterrumpida de técnicas de imagen cardiovascular, hemodinámica y cirugía cardiaca. En total, 24 hospitales terciarios participaron en el RESA I, 26 en el RESA II y 30 en el RESA III. Para poder formar parte de este registro, todos los centros participantes se comprometieron a incluir prospectivamente a todos los pacientes con síndrome aórtico agudo consecutivos, ya fueran referidos de otros centros o diagnosticados en el propio hospital durante los 2 años que duró cada fase del registro. Los periodos de inclusión fueron del 1 de enero de 2005 al 31 de diciembre de 2006 en el RESA I, del 1 de enero del 2012 al 31 de diciembre del 2013 en el RESA II y del 1 de enero del 2018 al 31 de diciembre del 2019 en el RESA III. El RESA I incluyó a 519 pacientes; el RESA II, a 629 y el RESA-III, a 754. Por lo tanto, el registro incluye a 1.902 pacientes (74 % varones, media de edad 60,7 ± 12,5 años) de los que 1.328 (el 69,9 %) padecen síndrome aórtico agudo tipo A y 574 (el 30,1 %) síndrome aórtico agudo tipo B.

Evolución en el diagnóstico, tratamiento y mortalidad del síndrome aórtico agudo en España

Comparando los diferentes RESAS, la tomografía axial computarizada es la principal técnica utilizada para el diagnóstico del síndrome aórtico agudo en nuestro país, con, además, un uso creciente a lo largo de las tres ediciones: el 77,1 % en el RESA I, el 77,9 % en el RESA II, y el 84,2 % en el RESA III.

Además, el intervalo entre el inicio de los síntomas y el diagnóstico del síndrome aórtico agudo disminuyó significativamente a lo largo de las 3 ediciones del RESA: en la primera edición el 70,3 % de los casos se diagnosticaron en un plazo menor de 24 horas desde el inicio de los síntomas, un número que subió al 84 % en el RESA II y al 86,5 % en la tercera edición.

Respecto al tratamiento, en el síndrome aórtico agudo tipo A se observó un aumento de las intervenciones quirúrgicas durante el periodo estudiado: el 79,6 % en el RESA I, el 78,7 % en el RESA II y el 84,5 % en el RESA III. Unas operaciones que, por otro lado, cada vez son más seguras, ya que, a pesar de realizarse cada vez más operaciones en pacientes de mayor edad (58,6 ± 12,6, 61,1 ± 13,3 y 62,5 ± 10,9 años), la mortalidad disminuyó: el 41,2, el 34,5 y el 31,2 % respectivamente.

Por otro lado, en el síndrome aórtico agudo tipo B se observó una disminución progresiva del tratamiento exclusivamente quirúrgico, sobre todo en el RESA III (el 66,0, el 62,3 y el 50,7 % respectivamente). Esta bajada es debida al aumento progresivo del tratamiento endovascular en las 3 ediciones del RESA (el 22,8, el 32,8 y el 38,7 %), observándose, al igual que en el síndrome aórtico agudo tipo A, una disminución en la mortalidad desde 2005 a 2018: el 21,6 % en el RESA I, el 16,1 % en el RESA II y el 12,0 % en el RESA III.

Conclusiones

El RESA evidencia una tendencia muy positiva en cuanto a la mortalidad hospitalaria asociada al síndrome aórtico agudo tipo A y B en los últimos 15 años. Desglosando los resultados para el síndrome aórtico agudo tipo A y el síndrome aórtico agudo tipo B, la primera de ellas se trata, cada vez más, con intervenciones quirúrgicas, mientras que, en la segunda de ellas, cada vez se opta más por el tratamiento endovascular, que supone la disminución de la cirugía abierta y del tratamiento exclusivamente médico para los pacientes que sufren complicaciones, pero sin indicación de cirugía por su complejidad y alto riesgo.

Sin embargo, “somos conscientes de las limitaciones asociadas a RESA y al tratamiento de esta dolencia. Por un lado, los resultados del RESA están sujetos a un inherente sesgo por la inclusión únicamente de hospitales terciarios, por lo que los resultados no pueden extrapolarse a la realidad general de esta enfermedad. Además, por la naturaleza de la recogida de los datos del registro, se dispone de la información demográfica y los antecedentes de enfermedad cardiovascular de los pacientes, pero no de otros antecedentes que pudieran influir en su pronóstico, como enfermedad pulmonar crónica, insuficiencia renal crónica o procesos oncológicos. Por estas razones, entre otras, estamos aún lejos de ofrecer resultados óptimos y es importante perseverar en el esfuerzo de mantener y mejorar registros como el RESA”, concluyeron los responsables de este registro.

20220520_RESA_Univadis

Este estudio ha sido financiado parcialmente por la Sociedad Española de Cardiología y Medtronic. Ninguno de los autores ha declarado ningún tipo de conflicto de interés.