¿Puede la vacuna en el embarazo proteger contra el Virus Respiratorio Sincitial a los recién nacidos?

  • María Baena, MD

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Un estudio multicéntrico con participación española publicado el 30 de julio en The New England Journal of Medicine analiza los resultados de un ensayo clínico en fase 3 sobre la eficacia de la inmunización materna para prevenir la infección de vías respiratorias bajas por VRS en recién nacidos.(1)

Relevancia

El Virus Respiratorio Sincitial (VRS) es el agente etiológico más frecuente en las infecciones de vías bajas en lactantes y niños en todo el mundo, con casos más graves entre los más pequeños. Su prevalencia es tan alta que se cree que prácticamente todos los niños han tenido al menos una infección por VRS a los 2 años de vida. Trabajos recientes apuntan a que anualmente 34 millones de niños sufren una infección grave por el VRS, un 10% requieren hospitalización y causa hasta 200.000 muertes al año, sobre todo en países en vías de desarrollo.

El VRS es un virus ARN miembro de la familia Paramixoviridae. En su superficie tiene 3 glucoproteínas: la F o proteína de fusión  (que permite la entrada en la célula y su diseminación), la G y la SH (small hydrophobic). La mayoría de las investigaciones para el desarrollo de la vacuna se han centrado en esta glucoproteína F. 

Objetivos

La comunidad científica lleva más de una década buscando una vacuna para el virus, pero a pesar de estos esfuerzos aún no se ha encontrado un remedio eficaz. Una de las investigaciones más recientes en España ha conseguido inducir la producción de anticuerpos en ratones de laboratorio. El estudio, realizado por el CIBERES y el Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III y en colaboración con la Geisel Medical School de Estados Unidos, publicada en la revista EMBO Molecular Medicine, abre la puerta para el desarrollo de una vacuna.(2) 

Los esfuerzos por conseguir una vacuna eficaz no cesan y siguen apareciendo nuevas propuestas prometedoras. Una de ellas, ha sido la llevada a cabo por un grupo internaacional de trabajo quienes han publicado el artículo Respiratory Syncytial Virus Vaccination during Pregnancy and Effects in Infants, basado en un ensayo clínico en fase 3 donde propone como alternativa a la vacuna la inmunización materna, es decir, la transferencia de IgG en mujeres embarazadas inmunizadas. Este método ya se probó en un ensayo previo en fase I se administró una vacuna que contenía una glucoproteína F purificada (PFP-2) a 35 mujeres embarazadas con buena tolerancia y seguridad, pero poco inmunógena.(3) 

El principal objetivo de este estudio  fue valorar la eficacia de la inmunización materna con la vacuna VRS F frente a la infección por VRS en los recién nacidos durante los primeros 90 días de vida. Se consideró infección por VRS significativa aquella en la que aparecía al menos una de las siguientes manifestaciones de infección respiratoria de vías bajas: tos, aleteo nasal,retracción de la pared torácica inferior, retracciones subcostales, estridor, estertores, roncus, sibilancias, crepitantes o apnea; más hipoxemia (

Los objetivos secundarios fueron la eficacia contra la infección de vías respiratorias bajas por VRS con hipoxemia grave en los primeros 90 días de vida y la necesidad de hospitalización. 


Método

Entre diciembre de 2015 y mayo de 2018 se llevó a cabo un ensayo clínico aleatorizado simple ciego controlado con placebo en Argentina, Australia, Chile, Bangladesh, México, Nueva Zelanda, Filipinas, Sudáfrica, España, Reino Unido y los EEUU. Se incluyeron en el estudio a 4.636 mujeres sanas de entre 18 y 40 años, en las semanas 28 a 36 de gestación y con una fecha de parto prevista cerca del inicio de la temporada del VRS. Se asignaron aleatoriamente para recibir una dosis de vacuna VRS F intramuscular (3.051 el 65.8%) o placebo. No se observaron diferencias entre grupos. 

Se realizó un seguimiento semanal a los recién nacidos durante 180 días para valorar resultados y durante 360 días para valorar seguridad. Los seguimiento incluían exploración física, medición de saturación mediante pulsioximetría y obtención de muestras de secreciones nasales para la detección del virus. 

Resultados

En los primeros 90 días de vida el porcentaje de recién nacidos con infección de vías bajas significativa por VRS fue del 1,5% en el grupo que recibió la vacuna y del 2,4% en el grupo placebo (eficacia de la vacuna 39,4%; IC del 95% 5,3-61,2). Entre los que recibieron la vacuna un 0,5% sufrió una infección con hipoxemia grave frente a un 1,0% en el grupo placebo (eficacia de la vacuna 48,3%; IC del 95% -8,2 a 75,3). Las hospitalizaciones en el grupo que recibió la vacuna fue del 2,1% y del 3,7% en el grupo placebo (eficacia de la vacuna 44,4%; IC del 95% 19,6 a 61,5). 

Los principales efectos adversos fueron las reacciones en el lugar de inyección, más frecuentes entre las mujeres que recibieron la vacuna (40,7% vs. 9,9%). El resto de efectos adversos fueron los mismos en los dos grupos. 

Una observación posterior que llamó la atención de los investigadores fue que los hijos de las mujeres que habían recibido la vacuna VRS F tenían aproximadamente un 50% menos de probabilidades de sufrir una neumonía en los primeros 180 a 364 días, pudiendo ser un efecto potencial de la vacuna a falta de comprobación. 

Limitaciones y futuras líneas de investigación

Los autores concluyen que el estudio tiene varias limitaciones. Una de las más importantes es que la investigación carecía de poder estadístico suficiente por una sobreestimación del porcentaje de lactantes que sufren el evento del criterio principal. Además, aún no se han completado las pruebas de sangre del cordón umbilical para detectar anticuerpos neutralizantes del VRS. 

Sigue siendo necesario realizar estudios adicionales para evaluar la efectividad de la vacunación materna contra el VSR para la prevención de la infección del tracto respiratorio inferior asociada al VSR en recién nacidos prematuros. 

Conclusión 

A pesar de que el perfil de seguridad de la vacuna fue similar al de placebo, no se cumplió el primer criterio de valoración. Sin embargo, los resultados secundarios sugieren posibles beneficios de la vacunación materna contra el VRS y justifican un estudio más a fondo. 

Este estudio fue financiado por la Fundación Novavax de Bill y Melinda Gates.