Prevención del cáncer de mama

  • Miguel Álvarez Deza
  • Editorial
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Cada año, el 19 de octubre se celebra el Día Mundial Contra el Cáncer de Mama como recordatorio del compromiso de toda la sociedad en la lucha contra este tumor, el más frecuente en las mujeres occidentales, una de cada ocho mujeres tendrá cáncer de mama a lo largo de su vida.

Desde 1990 el Sistema Público de Salud de las diferentes comunidades autónomas ha ido incorporando el programa de cribado poblacional, para que las mujeres entre los 50 y los 69 años puedan realizarse una mamografía cada dos años.

Durante los últimos años el número de casos de cáncer de mama ha ido creciendo gradualmente. Sin embargo, el número de muertes también se ha ido estabilizando y las tasas de supervivencia han ido aumentando debido al avance en la detección precoz y a la mejora en los tratamientos. La edad es un factor importante a tener en cuenta en la mortalidad, ya que más de la mitad de las muertes por esta neoplasia se dan en personas mayores de 75 años. El cáncer de mama en España tiene una tasa de supervivencia a 5 años superior al 85  %. 

Representa el tumor más frecuente entre las mujeres, cerca del 30 %, y también el de mayor prevalencia, del 40 % aproximadamente, por delante del cáncer de colon y recto, pulmón y útero.

En este año se han diagnosticado 34.750 nuevos casos de cáncer de mama en toda España, según la Sociedad Española de Oncología Médica. 

Los datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) indican que en 2020 el 41,75 % de las mujeres españolas se han realizado una mamografía en los últimos dos años. El objetivo deseable sería obtener una participación del 75 %, tres de cada cuatro mujeres. La situación socioeconómica de la población y el propio acceso a los programas podrían estar relacionados con la participación.

Los estilos de vida de la población, como el sedentarismo, una alimentación rica en grasas saturadas, la obesidad, el retraso en la edad del embarazo y los factores de riesgo, como la edad y la predisposición genética,  explican en gran medida la mayor incidencia de cáncer de mama en los países desarrollados. 

Hay consenso entre los  especialistas, quienes hacen hincapié en que el embarazo y la lactancia materna, en función de su duración, confieren un efecto protector décadas después, ya que durante el embarazo se disminuye el estímulo de estrógenos sobre la mama y en la lactancia se produce la maduración completa de las glándulas mamarias.

Dadas las nuevas pautas dentro del contexto internacional, tanto en Europa, como en Estados Unidos, y todos los avances tecnológicos, la Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM) y la Sociedad Española de Imagen Mamaria (SEDIM) recomiendan que en España se rebaje la edad del cribado del cáncer de mama a los 40 años.

Pero cuando a una mujer joven se le diagnostica cáncer de mama el pronóstico suele ser peor, ya que hay que considerar los efectos secundarios a largo plazo de la quimioterapia o radioterapia. Con el tratamiento a las pacientes jóvenes les generamos una serie de problemas diferentes que a las mayores de 50 años. Como, por ejemplo, una menopausia precoz que deriva a una osteoporosis, una posible infertilidad, insatisfacción sexual o una falta de confianza por su imagen corporal debido a la alopecia o la extirpación de la mama.

Una posibilidad para mejorar la efectividad de los actuales programas de cribado es cambiar el cribado estándar, según criterios de edad, a uno personalizado según el riesgo de cada mujer. Es decir, distinta técnica y periodicidad según los factores de riesgo confirmados

El futuro más próximo pasa por seguir profundizando en la medicina de precisión y en la secuenciación de ADN, que permitan entender mejor el cáncer de mama y seleccionar mejor los tratamientos para cada tipo concreto de tumor. Las nuevas tecnologías como la inteligencia artificial, y su uso para el diagnóstico, puede suponer un gran salto en la lucha contra el cáncer de mama.

“Quiéreme, aunque sea de verdad. Quiéreme, como si el mundo acabara.Como si nadie te amara tanto como yo… (Quiéreme, L.E. Aute).

El Dr. Miguel Álvarez Deza es especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública.