Perfil epidemiológico de la disfunción eréctil

  • Sexologies
  • 15 feb. 2018

  • de Pavankumar Kamat
  • Medical News
El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados. El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados.

La disfunción eréctil (DE) ha surgido en la última década del siglo XX como un trastorno complejo que afecta a una población considerable de hombres. Los primeros estudios sobre la epidemiología de la función sexual se realizaron en Estados Unidos tras la introducción de fármacos intracavernosos e inhibidores orales de la fosfodiesterasa V para el tratamiento de la DE.

Se han llevado a cabo muy pocos estudios longitudinales sobre la DE. Uno de los estudios recientes basado en una cohorte de 1705 hombres mayores de 70 años mostró una tasa de incidencia entre el 64 % y el 80 %. El estudio MALES, en el que se evaluó a 27 839 hombres de ocho países incluido Francia, mostró una prevalencia global del 16 %, mientras que el Estudio global de actitudes y comportamientos sexuales mostró una tasa de prevalencia del 12,9 % en el sur de Europa.

La edad es un factor de riesgo independiente de DE, y su prevalencia aumenta del 8 % a los 20 años al 67 % a los 70 años. Dado que las evidencias científicas muestran que la actividad sexual no desaparece con la edad, la DE puede tener un efecto emocional en los hombres mayores similar al que tiene en los hombres más jóvenes. Entre los adolescentes y los adultos jóvenes, una prevalencia alta de DE puede tener una fuerte correlación con estar soltero, con el nivel percibido de salud y con un mal estado físico y psicológico.

La DE puede asociarse a varios trastornos concomitantes e incluso actuar como indicador para algunos. Se estima que entre el 20 % y el 67,4 % de los hombres con DE puede tener diabetes concomitante. Los hombres con DE tienen una probabilidad mayor de coronariopatía, infarto de miocardio, hipertensión, dislipidemia e ictus. La DE puede tener una correlación importante con trastornos mentales y con trastornos de las vías urinarias bajas. Los estudios también han mostrado que la obesidad y el síndrome metabólico son fuertes factores de riesgo de DE. El riesgo de DE aumenta sustancialmente en los fumadores y en las personas con alcoholismo crónico. Además, los factores relacionados con las relaciones y el estado civil han surgido recientemente como factores que influyen en la aparición y/o el mantenimiento de la DE.