Otorrinolaringólogos reclaman el tratamiento de la parálisis facial compleja solo en unidades multidisciplinares


  • Noticias Médicas
El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados. El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados.

La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) ha reclamado, en el marco de su 68 Congreso celebrado en Madrid, el tratamiento de los casos complejos de parálisis facial en unidades multidisciplinares formadas por diferentes especialistas y lideradas por un especialista de su sector.

De este modo, se pretende evitar que los pacientes estén varios años sin obtener una solución a una patología que causa un grave trastorno a la calidad de vida. En la actualidad, existen en España dos unidades de parálisis facial de este tipo con una trayectoria consolidada, una en Madrid y otra en Barcelona.

"La causa más frecuente es la parálisis de Bell, también llamada idiopática. Es una enfermedad de probable origen vírico, que en la mayoría de los casos se recupera de forma espontánea, en el 30% de los casos, con alguna secuela. Puede aparecer a cualquier edad, afectando por igual a hombres y mujeres", ha explicado el presidente de la Comisión de Otoneurología de la SEORL-CCC, Luis Lassaletta.

Una revisión de estudios reciente ha advertido de que para optimizar el resultado del paciente, los profesionales involucrados en el manejo de parálisis facial deben colaborar dentro de equipos multidisciplinares integrales, debido al impacto funcional y psicosocial de esta patología.

"El tratamiento de las parálisis faciales debe realizarse en centros de referencia con equipos multidisciplinares especializados, pues así se podrá ofrecer al paciente todas las opciones terapéuticas existentes, desde las más sencillas a las más complejas, pasando por el amplio abanico de técnicas complementarias y de rehabilitación", señala Lassaletta.

El doctor indica que cuando los casos complejos se tratan por parte de especialistas individuales, "estos adaptan la patología a las técnicas que conocen, mientras que el tratamiento en unidades de referencia permite seleccionar las técnicas más adecuadas para cada caso, muchas veces realizadas por diferentes profesionales", subraya.

En este sentido, el otorrinolaringólogo es quien debe liderar esas unidades, "ya que su conocimiento del nervio facial, desde su salida del tronco cerebral hasta sus ramas terminales en la parótida, es clave para poder orientar el diagnóstico y el tratamiento", según este especialista.

Para aquellos pacientes con una musculatura facial aún viable, es decir, con menos de uno o dos años de evolución de la parálisis, "se reconstruye el nervio facial directamente o bien con un injerto de nervio", indica.

Si esto no es posible se recurre a otros nervios donantes como el nervio hipogloso, el nervio maseterino o el nervio facial contralateral. Si la parálisis está establecida, lleva más de 1 o 2 años de evolución y los músculos faciales ya no son viables, "se requieren transposiciones musculares o injertos microvascularizados en función de la edad, características y preferencias de cada persona", comenta.

En este sentido, lo novedoso es la combinación de varias técnicas de reinervación, "en las que los mejores resultados se obtienen combinando varios nervios, y esto solamente es posible en Unidades Multidisciplinarias de Parálisis Facial", afirma.

Por otro lado, un estudio reciente realizado por otorrinolaringólogos de la Universidad de Johns Hopkins concluye que la técnica de transferencia del tendón temporal mínimamente invasiva ofrece un retorno inmediato, predecible y simétrico de la función de la sonrisa. Esta técnica es útil en pacientes con parálisis de larga evolución que no pueden beneficiarse de técnicas de reinervación.