Olaparib logra retrasar la progresión del cáncer de próstata resistente a la terapia hormonal


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Un estudio internacional ha obtenido resultados prometedores con olaparib, nuevo tratamiento oral para pacientes con cáncer de próstata avanzado resistente a la terapia hormonal, que ha logrado retrasar unos 4 meses la progresión de la enfermedad al compararlo con terapia hormonal.

El trabajo ha sido presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO), celebrado en Barcelona, y ha hallado beneficios en prácticamente todos los subgrupos de pacientes, independientemente de su país, edad, tratamientos previos y gravedad de la enfermedad, "incluyendo a quienes padecían peores formas de la enfermedad con metástasis hepáticas o pulmonares".

Así lo explicó la investigadora Maha Hussain, del Centro Global para el Cáncer Lurie en la Universidad Northwestern de Chicago (Estados Unidos), quien que ofrece "un logro notable en pacientes con cáncer de próstata que han recibido tantos tratamientos previos".

Los resultados preliminares del estudio PROfound sugieren una mejora de la supervivencia superior a 3 meses, mientras que han detectado en los pacientes efectos antitumorales clínicamente relevantes, como el retraso en la progresión del dolor y un incremento en la tasa de respuesta objetiva.

"El cáncer de próstata ha quedado relegado respecto a otros tumores sólidos frecuentes en cuanto al empleo de tratamientos dirigidos a dianas moleculares, de modo que es muy emocionante que ahora podamos personalizar el tratamiento de un individuo con esta estrategia", ha subrayado la investigadora.

En el estudio PROfound, se comparó olaparib con tratamiento hormonal: enzalutamida o acetato de abiraterona.

Emplear como diana las rutas de reparación del ADN en células tumorales es una estrategia que ya se emplea en el tratamiento del cáncer de mama y el de ovario en pacientes con alteraciones en los genes BRCA1 y BRCA2.

La investigadora del Centro para el Cáncer MD Anderson de Houston (Estados Unidos) Eleni Efstathiou subraya que se trata de un "ensayo crucial, ya que es el primer ensayo de fase III que analiza de forma específica tumores que albergan una alteración molecular que puede ser una diana terapéutica".

En pacientes con este tipo de tumores, el tratamiento con olaparib retrasó la progresión de la enfermedad un 66% comparado con los nuevos agentes hormonales utilizados, por lo que es un hallazgo impresionante, puesto que supone una mejora considerable respecto a estudios anteriores de entre 35% y 40%.

"No deberíamos ignorar los efectos adversos significativos, como anemia y náuseas, que fueron más frecuentes con olaparib, ya que pueden tener un importante impacto en la capacidad del paciente para tomar el fármaco. En la práctica, los pacientes necesitarán ser monitorizados con atención", añade.

"En conjunto, estos datos muestran que, como sucede en el cáncer de mama y de pulmón, el cáncer de próstata no es una única enfermedad, sino una variedad de patologías, y necesitamos empezar a identificar a los diferentes grupos de pacientes y tratarlos con terapias dirigidas", concluyó.