Nuevos datos sobre el mecanismo por el que la obesidad causa que los adipocitos no funcionen correctamente (Int J Obesity)


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Un estudio del CIBERDEM, publicado en el International Journal of Obesity, ha identificado un mecanismo por el que la obesidad deja una impronta epigenética en las células precursoras de los adipocitos que determina el funcionamiento defectuoso de las grasas que se generan.

"Nuestro trabajo demuestra que la obesidad induce importantes cambios epigenéticos en el ADN de las células precursoras, lo que determina el mal funcionamiento de los nuevos adipocitos que se generan", explica Joan Vendrell, jefe de grupo del CIBERDEM en el Institut d'Investigació Sanitària Pere Virgili.

"El tejido adiposo subcutáneo de los sujetos obesos contiene un conjunto disfuncional de células madre precursoras de adipocitos y existe evidencia de una asociación entre la obesidad y la pérdida de función de estas células madre", añade la investigadora Sonia Fernández-Veledo.

Una adecuada población funcional de precursores de adipocitos es crucial en la correcta expansión del tejido adiposo, el manejo de los lípidos y la prevención de la lipotoxicidad ante el balance energético positivo crónico, cuando no se queman todas las calorías ingeridas.

En concreto, "la obesidad condiciona las células madre precursoras de adipocitos con una pérdida dinámica de la metilación del ADN en regiones seleccionadas que en última instancia pueden causar disfunción del tejido adiposo blanco y el desarrollo de síndromes metabólicos en la obesidad", apunta Vendrell.

El estudio revela que uno de los genes más modificados es el factor de transcripción TBX15, un factor implicado en la adipogénesis, la distribución de la grasa y la transformación de la grasa blanca en grasa parda, la saludable y necesaria para el organismo.

El TBX15 es uno de los genes que más alteraciones presenta a nivel epigenético en las céulas precursoras de los obesos, lo que hace que esté sobreexpresado en estas células. "TBX15 muestra una fuerte pérdida de marcas epigenéticas con su correspondiente aumento a nivel de expresión génica y proteica", han explicado los científicos.

Además, la investigación ha identificado a TBX15 como un regulador de la masa mitocondrial en los adipocitos obesos, un orgánulo básico en la regulación metabólica de las células encargada de la respiración celular. "El aumento de TBX15 en el tejido adiposo de pacientes obesos provoca una alteración de la red mitocondrial, produciendo cambios en forma y número", añaden los investigadores.

El trabajo apoya la teoría de la disfunción de los precursores como evento clave en la obesidad, que estudios anteriores del mismo grupo ya habían revelado, aunque hasta la fecha se desconocía la base molecular de las alteraciones.

"Actualmente, estamos estudiando si esta huella epigenética es reversible, es decir, si la pérdida de peso puede revertir los cambios epigenéticos inducidos por la obesidad", adelanta Vendrell.

"Pensamos que una mejor comprensión de la biología de este conjunto de células madre precursoras podría contribuir al desarrollo de nuevas estrategias diseñadas para combatir la obesidad y/o promover la expansión de tejido adiposo saludable", añade Fernández-Veledo.