Nuevos datos sobre cómo Helicobacter pylori sobrevive en el ambiente hostil del estómago (PLOS Biol)


  • Noticias Médicas
El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados. El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados.

Investigadores de la Universidad de Stanford (Estados Unidos) han descubierto, en un trabajo publicado en PLOS Biology, cómo la bacteria Helicobacter pylori consigue sobrevivir en el ambiente hostil del estómago.

Ya se sabía que las colonias de H. pylori se unían a las células epiteliales en las glándulas gástricas. Esta ubicación, según la hipótesis de los investigadores, podría proteger a estas colonias bacterianas de la rotación constante de bacterias en la superficie del estómago, permitiéndoles ser reservorios bacterianos estables.

Para determinar cómo H. pylori se establece, se disemina y persiste dentro de las glándulas gástricas, los investigadores utilizaron técnicas de imagen y mapeo de alta resolución para visualizar estas poblaciones asociadas a glándulas en animales colonizados con una mezcla de H. pylori y colores fluorescentes.

Los estómagos infectados se procesaron utilizando una técnica que hace que los tejidos sean transparentes y, por tanto, permite obtener imágenes totales de los órganos. De esta forma, descubrieron que una pequeña cantidad de bacterias actuaban como “fundadores” que se establecen dentro de las glándulas gástricas individuales, se replican y forman colonias.

Posteriormente, las bacterias se propagan localmente a las glándulas adyacentes, formando grandes islas de población clonal del mismo color precursoras de la colonia de glándulas inicial. Estas islas de población persisten en el tiempo y evitan que las bacterias entrantes se establezcan en el espacio de las glándulas. De acuerdo con esta observación, las cepas mutantes de H. pylori que no pueden colonizar las glándulas son superadas por bacterias de tipo salvaje.

"Estos resultados sugieren que un nicho especializado en las glándulas gástricas alberga un reservorio estable de H. pylori que soporta la infección crónica y puede reponer las poblaciones bacterianas más transitorias en la superficie de la mucosa", concluyen los autores.