Nuevo acuerdo contra las enfermedades interrelacionadas del cáncer de cuello uterino y el VIH


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El Fondo de las Naciones Unidas contra el Sida (ONUSIDA) y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) han unido sus fuerzas para aumentar la acción contra el cáncer de cuello uterino y el VIH. En un memorando de entendimiento firmado después de un evento para conmemorar el Día Mundial del Cáncer en la sede del OIEA en Viena (Austria), las dos organizaciones se comprometieron a ampliar y ampliar los servicios para niñas y mujeres adolescentes afectadas por las dos enfermedades.

El cáncer de cuello uterino y el VIH están relacionados. El cáncer de cuello uterino es el cáncer más común entre las mujeres que viven con el VIH, que tienen hasta cinco veces más probabilidades de desarrollar la enfermedad, y las mujeres infectadas con ciertos tipos de virus del papiloma humano también enfrentan un doble riesgo de contraer el VIH, recuerda ONUSIDA.

"¿Es justo que el 90% de las niñas en los países de altos ingresos tengan acceso a la vacuna contra el virus del papiloma humano, pero en los países de bajos y medianos ingresos solo el 10% tengan acceso? -pregunta Winnie Byanyima, directora ejecutiva de ONUSIDA-. Como el VIH, el cáncer de cuello uterino es una enfermedad de salud, género y desigualdades socioeconómicas para mujeres y niñas en todo el mundo. Los servicios deben ampliarse e integrarse como una inversión en la vida de las mujeres y las niñas y para defender su derecho a la salud".

En 2018, alrededor de 311.000 mujeres murieron por cáncer cervical, el 85% en países de bajos y medianos ingresos, donde los programas de vacunación, detección y tratamiento son limitados. La alta tasa de mortalidad por cáncer cervical a nivel mundial podría reducirse en gran medida al intensificar la acción en esos países.

Alrededor del 70% de las mujeres que desarrollan cáncer cervical requieren radioterapia para tratar eficazmente la enfermedad. Sin embargo, el OIEA estima que un tercio de los países de ingresos bajos y medianos no ofrecen servicios adecuados de medicina de radiación para satisfacer las necesidades de los pacientes. En África, 28 países no tienen una sola unidad de radioterapia. Parte del trabajo de la OIEA es ayudar a los países en el uso de medicina nuclear y radiológica para tratar el cáncer cervical y otros tipos de cáncer.

"El cáncer de cuello de útero es uno de esos tipos de cáncer que son perfectamente tratables y curables si vives en Viena, Buenos Aires, Roma o París -reconoce el director general de la OIEA, Rafael Mariano Grossi-. Si vives en un país con acceso limitado a la radioterapia, eso es algo que puede matarte". Agregó que la asociación con ONUSIDA fue muy importante para maximizar los esfuerzos en la importante misión de ayudar a los países a combatir el cáncer".

Como parte del nuevo acuerdo, ONUSIDA y el OIEA trabajarán juntos para apoyar estrategias y programas nacionales para desarrollar planes de trabajo integrados para el VIH y el cáncer cervical. Además, movilizarán recursos para ampliar los servicios de prevención, diagnóstico y tratamiento, capacitar a profesionales de la salud y crear conciencia sobre los vínculos entre el VIH y el cáncer cervical.