Nuevas vacunas sintéticas para combatir el virus Chikungunya (Sci Adv)


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Científicos de la Universidad de Bristol (Reino Unido) y el Centro Nacional de Investigación Científica en Grenoble (Francia) han desarrollado un nuevo tipo de vacuna contra el virus Chikungunya que puede almacenarse a temperaturas más cálidas, eliminando la necesidad de refrigeración, lo que constituye un avance importante en la tecnología de vacunas, según publican en Science Advances.

Los autores revelan resultados excepcionalmente prometedores para este candidato de vacuna, que ha sido diseñado con una estructura de proteínas sintéticas que podría revolucionar la forma en que las vacunas se diseñan, producen y almacenan.

Las enfermedades infecciosas siguen afectando a las poblaciones de todo el mundo. Entre los medios disponibles para contrarrestar esta amenaza, la vacunación ha demostrado ser excepcionalmente poderosa. La viruela ha sido erradicada, el sarampión, la poliomielitis y el tétanos han sido restringidos del mundo por la vacunación.

Los investigadores se unieron a científicos de la compañía Oracle para encontrar una forma de fabricar vacunas que sean termoestables.

"Estábamos trabajando con una proteína que forma una partícula multimérica que se asemeja a un virus pero es completamente segura, porque no tiene material genético en su interior -explica el investigador Pascal Fender-. Completamente por casualidad, descubrimos que esta partícula era increíblemente estable incluso después de meses, sin refrigeración".

"Esta partícula tiene una superficie expuesta muy flexible que se puede diseñar fácilmente -añade Imre Berger-. Pensamos que podríamos insertar pequeños trozos inofensivos de Chikungunya para generar un imitación similar a un virus que podríamos usar como vacuna".

Para validar su diseño, emplearon la microscopía crioelectrónica, técnica que produce grandes conjuntos de datos a partir de los cuales se puede determinar la estructura de una muestra a una resolución casi atómica, lo que requiere una computación paralela masiva.

Las partículas que diseñadas arrojaron resultados excepcionalmente prometedores en estudios con animales, preparando el escenario para una futura vacuna con  la que combatir la enfermedad de Chikungunya.

"Estábamos completamente encantados -continúa Berger-. Los virus están esperando atacar, y necesitamos tener las herramientas listas para enfrentar esta amenaza global. Nuestro candidato a vacuna es fácil de fabricar, extremadamente estable y provoca una respuesta inmune potente. Puede almacenarse y transportarse sin refrigeración a países y pacientes donde más se necesita. Curiosamente, ahora podemos diseñar rápidamente vacunas similares para combatir muchas otras enfermedades infecciosas".