Nuevas pistas sobre el origen y la progresión de la esclerosis múltiple (Nat Med)


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Investigadores del Instituto Karolinska (Suecia) publican que los oligodendrocitos podrían tener un importante papel en el desarrollo y origen de la esclerosis múltiple. Su descubrimiento, además, puede conducir al desarrollo de nuevas terapias dirigidas a otras áreas además del sistema inmunitario.

Si bien no se sabe por qué el sistema inmunitario ataca a la mielina, este estudio sueco, publicado en Nature Medicine, apunta que las células que producen la mielina, los oligodendrocitos, podrían desempeñar un papel inesperado.

"Nuestro estudio ofrece una nueva perspectiva sobre cómo podría surgir y evolucionar la esclerosis múltiple. Los tratamientos actuales se centran principalmente en inhibir el sistema inmunitario. Pero ahora podemos demostrar que las células diana del sistema inmunitario en el cerebro y la médula espinal, los oligodendrocitos, adquieren nuevas propiedades durante la enfermedad y podrían tener un mayor impacto en la enfermedad de lo que se pensaba", explica Gonçalo Castelo-Branco.

Los investigadores han demostrado en un modelo de ratón con esclerosis múltiple que un subconjunto de oligodendrocitos y sus células progenitoras tienen mucho en común con las células inmunitarias. Entre otras propiedades, pueden participar en la eliminación de la mielina dañada por la enfermedad, de forma similar a cómo funcionan las células inmunitarias. Las células progenitoras de oligodendrocitos también pueden comunicarse con las células inmunes y hacer que cambien su comportamiento.

"También vemos que algunos genes que se han identificado como aquellos que causan una susceptibilidad a la esclerosis múltiple están activos en los oligodendrocitos y sus progenitores. Esto sugiere que estas células tienen un papel importante que desempeñar, ya sea en el inicio de la enfermedad o en el proceso de la enfermedad", señala Ana Mendanha Falcão, primera autora del estudio junto con David van Bruggen.

El estudio se realizó utilizando la secuenciación de ARN de una sola célula, que brinda a los científicos una instantánea de la actividad genética de las células individuales y, por lo tanto, un medio mucho más eficaz de diferenciar las propiedades de las células individuales. Esto ha hecho posible que los investigadores identifiquen los diversos roles y funciones de las diferentes células.

Aunque el estudio se realizó en gran parte en ratones, algunos de los resultados también se han observado en muestras humanas. "Ahora continuaremos con estudios adicionales para determinar el papel desempeñado por los oligodendrocitos y sus células progenitoras en la esclerosis múltiple. Un mayor conocimiento puede eventualmente abrir el camino hacia el desarrollo de nuevos tratamientos para la enfermedad", concluye Castelo-Branco.