Nuevas directrices de Estados Unidos para la gestión del tratamiento antimicrobiano parenteral ambulatorio (TAPA)

  • Norris AH et al.
  • Infectious Diseases Society of America (IDSA)
  • 13 nov. 2018

  • de Priscilla Lynch
  • Medical News
El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados. El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados.

En el caso de todos los pacientes que comienzan un tratamiento antimicrobiano parenteral ambulatorio (TAPA), su tratamiento debe ser revisado por un especialista en enfermedades infecciosas antes de su inicio y vigilado periódicamente, según las recomendaciones de las directrices actualizadas de la Sociedad Estadounidense de Enfermedades Infecciosas (IDSA, Infectious Diseases Society of America) para el TAPA.

Las directrices, publicadas en la revista Clinical Infectious Diseases, también recomiendan lo siguiente:

  • Durante el TAPA con vancomicina debe vigilarse estrechamente la aparición de reacciones adversas.
  • En pacientes sin antecedentes de alergia a antimicrobianos del mismo grupo, la primera dosis de un nuevo antimicrobiano intravenoso puede administrarse en el domicilio del paciente bajo la supervisión de personal sanitario cualificado y equipado para responder a reacciones anafilácticas.
  • En pacientes que vayan a recibir TAPA durante dos semanas o menos, se acepta el uso de un catéter de línea media en el brazo en lugar de un catéter central de inserción periférica (CCIP) o un catéter venoso central.

«La mayoría de los pacientes derivados para TAPA lo necesitan, pero en muchos casos bastaría un antimicrobiano oral. Dado el creciente problema mundial del sobreuso de los antimicrobianos, cualquier oportunidad de reducir el uso de estos fármacos tiene una importancia crucial», afirmó la Dra. Anne H. Norris, copresidenta de las directrices. «Esto no solo proporciona una buena gestión de los antimicrobianos, sino que reduce los costes y podría mejorar el bienestar de los pacientes».