Nuevas aplicaciones creadas para sospechar un cáncer de piel, y su utilidad real.


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El cáncer de piel, con su expresión más común en el melanoma, es algo que cada vez preocupa más y un asunto del que se habla especialmente en verano, por su relación con la exposición a la luz solar y con el exceso de radiación a la que se somete a los tejidos cutáneos. La población general es consciente de que hay que observar unas pautas preventivas basadas en limitar ese tiempo de exposición y usar protectores solares (prevención primaria), pero también es conocida la importancia que tiene el poder detectar a tiempo cualquier anormalidad (prevención secundaria). 

Los cánceres de piel acarrean un gran número de diagnósticos al cabo del año en nuestro entorno demográfico. Su detección temprana puede marcar la diferencia entre estar ante la posibilidad de eliminar un lunar sospechoso o encontrarnos ante un carcinoma maligno y metastásico. La incidencia en España ajustada por 100.000 habitantes es de 9,7 por cada 100.000 personas (con máxima frecuencia en Marbella y mínima en Zaragoza para el total de la población). En el registro nacional de melanoma de la Academia Española de Dermatología y Venereología entre el periodo de 1998 y 2011 se observó que en nuestro país el melanoma es más común en las mujeres (57,2%), con una edad media en el momento del diagnóstico de 55 años en las mujeres y 57 años en los hombres, siendo el subtipo histológico más frecuente el de extensión superficial (60%). 

Existen algunas aplicaciones para dispositivos móviles que pretenden ayudar a la  detección temprana de anormalidades en la piel y, en general, a la realización de autoexploraciones con carácter periódico. Como veremos, no estamos todavía ante la posibilidad de que sirvan para establecer sospechas diagnósticas solventes, pero sí permiten capturar fotografías que podrían ser posteriormente evaluadas por un profesional, que obtendría la constatación de si hay signos evolutivos que sugieran un posible problema. Son aplicaciones que pueden ser útiles, pero que tienen todavía muchas limitaciones. 

Como es sabido, los síntomas típicos del cáncer de piel incluyen el cambio en el tamaño o color de un lunar o mancha cutánea, el neo-crecimiento en la piel, sensaciones dérmicas extrañas, como picazón o sensibilidad persistentes, microhemorragias o la propagación de la pigmentación fuera del borde de un lunar. La posibilidad de objetivar algunos de estos signos y su evolución, mediante la realización de fotografías con el móvil, está en el origen de algunas de las apps que se han diseñado para este campo. 

Pero junto con la posibilidad de obtener la constatación de una imagen, más recientemente se están incorporando algoritmos de inteligencia artificial que se pretende puedan ofrecer información de análisis complementario al de la apariencia anatómica a simple vista. Algunas apps están también capacitadas para poder mandar las fotos a un dermatólogo, y casi todas se ven complementadas con un repertorio de recordatorios útiles sobre el autocontrol de la salud de la piel o la oportunidad de solicitar una cita con el médico. 

 

 

Las apps más innovadoras.

Algunas de estas aplicaciones, las más innovadoras, y sin ánimo de exhaustividad, son las siguientes. 

UMSkinCheck ha sido creada por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Michigan y permite realizar un autoexamen de piel de cuerpo completo, así como crear un historial de lunares, manchas en crecimientos o lesiones, para realizar un seguimiento de las mismas. La aplicación explica paso a paso cómo completar un autoexamen dermatológico mediante gráficos e instrucciones sencillas. También incluye acceso a videos y artículos, así como a una calculadora de riesgo de melanoma. Puede enviar recordatorios para avisar a las personas que realicen un seguimiento periódico de sus autoexámenes o verificar de nuevo las lesiones o los lunares que estén siguiendo. 

Miiskin se basa en la posibilidad de realizar una fotografía digital de alta resolución para conseguir imágenes ampliadas de los lunares en la piel. Pretende complementar la labor de los dermatólogos cuando realizan esos mapas de lunares como parte de un examen clínico de la piel de todo el cuerpo, y así detectar lesiones sospechosas con mayor definición (superior a la de la vista humana). Estas fotos proporcionadas por la aplicación ofrecen a menudo mayor nivel de información que las fotos digitales habituales. Los desarrolladores de Miiskin se propusieron ofrecer una oportunidad para generalizar el uso de esta tecnología hacia las personas, por lo que crearon una aplicación que toma fotos ampliadas de grandes áreas de la piel, por ejemplo, toda su pierna. En principio, cualquier persona con un iPhone o un teléfono con Android con el sistema operativo actualizado puede emplear por su cuenta este sistema. La aplicación almacena las fotos en una carpeta separada de las demás imágenes del móvil (mayor nivel de seguridad) y permite comparar lunares y manchas a lo largo del tiempo, lo cual es útil para detectar cambios. 

MoleScope es una app que se utiliza con una cámara especial, que se vende como hardware complementario al teléfono. A partir de ahí, utiliza el método ABCD (asimetría, borde, color, diámetro) para establecer una evaluación de riesgo en relación con los  lunares presentes en la piel. Usa imágenes magnificadas para ayudar a las personas a determinar si deben consultar a un dermatólogo. También puede enviar fotos a un especialista para realizar, incluso, telediagnósticos. En sus últimas versiones, la aplicación calcula el riesgo de cáncer de piel según las características de los lunares. A diferencia de Miiskin, solo puede tomar fotos de un lunar o áreas pequeñas con unos pocos lunares, en lugar de áreas grandes como el pecho o la espalda. 

SkinVision intenta contribuir a la detección temprana del melanoma. La aplicación utiliza técnicas de aprendizaje automatizado para analizar fotos de la piel que se procesan a través de una tecnología basada en redes neuronales, mediante un algoritmo que filtra las capas de las imágenes en un modelo de complejidad creciente. Se emplea para revisar pequeñas áreas de la piel y obtener una evaluación preliminar de alto o bajo riesgo en menos de un minuto. Está respaldado por un comité científico de dermatólogos, aunque se reconoce en un estado muy preliminar de utilidad clínica y no se puede recomendar como único recurso diagnóstico. 

 

De todas estas aplicaciones, SkinVision es la que ofrece un mayor número de estudios de investigación que la respalden. Se le ha calculado una precisión del 81% en la detección de melanoma, con una sensibilidad del 73% y una especificidad del 83%, en comparación con la sensibilidad del 88% y la especificidad del 97% observada en los exámenes clínicos convencionales. Con esos datos, su algoritmo podría tener cierto potencial futuro, pero hasta la fecha es insuficiente para detectar el melanoma con precisión.

Una revisión Cochrane realizada en 2018 encontró que la detección de cáncer de piel basada en la inteligencia artificial y con medios más sofisticados, "aún no ha demostrado ser lo suficientemente prometedora en términos de precisión, y está asociada con una alta probabilidad de que no se detecten melanomas (falsos negativos)". Aunque también es cierto que las aplicaciones que analizan por sí mismas las imágenes o las envían a los dermatólogos pueden servir como el primer paso para obtener un examen clínico adecuado, y su mera existencia permite mejorar los niveles de concienciación de la población sobre la necesidad de actuar más en prevención primaria y secundaria.