Nueva técnica para localizar y extirpar tumores ováricos (ACS Nano)


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Un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts, en colaboración con el Instituto Koch y el Dana-Farber/Centro Oncológico de Harvard (Estados Unidos), ha desarrollado un procedimiento que permite a los cirujanos encontrar y extirpar pequeños tumores ováricos a hembras de ratón, a través de una técnica basada imágenes por fluorescencia.

Este proyecto, publicado en ACS Nano, se trata de un sistema de imágenes médicas basado en la luz del espectro infrarrojo cercano (INR) que tiene como ventajas que permite obtener información en tiempo real sobre el tamaño, la profundidad y la distribución de los tumores, destaca Angela Belcher, autora del estudio.

El cáncer de ovario es uno de los tumores más difíciles de tratar y se suele diagnosticar en una etapa avanzada, donde se pueden presenciar varios nódulos diseminados por diferentes partes del abdomen. La mayoría de los pacientes se someten a cirugía para extirpar los mismos, sin embargo, presentan un tamaño tan reducido que es muy difícil erradicar todos. Por ello, el siguiente objetivo de este estudio consiste en realizar un ensayo clínico de fase 1 para probar esta técnica en humanos con tumores con el fin de contribuir en el diagnóstico precoz del cáncer de ovario, ya que el tiempo es fundamental en el tratamiento de este tipo de tumores.

"Un enfoque importante es el desarrollo de la tecnología para poder diagnosticar el cáncer de ovario temprano, en la etapa 1 o 2, antes de que la enfermedad se disemina. Eso podría tener un gran impacto en las tasas de supervivencia, porque la supervivencia está relacionada con la etapa de detección", explica Belcher.

Para hacer visibles estos tumores, los investigadores han diseñado sondas químicas utilizando nanotubos de carbono que emiten luz fluorescente cuando son iluminados por un láser. Asimismo, los investigadores han cubierto estos tubos con un péptido unido a SPARC, una proteína sobreexpresada por células de cáncer de ovario altamente invasivas. Así, esta sonda se uno a los tumores y los marca con luz fluorescente facilitando su descubrimiento por parte de los cirujanos.

Los investigadores han probado esta técnica en ratones con tumores ováricos en la zona intraperitoneal. Los resultados han puesto de relieve que los cirujanos han sido capaces de localizar y eliminar tumores pequeños de aproximadamente 0,3 milímetros y 10 días después de la operación no se detectó ningún tumor en los animales. Frente a esto, aquellos que se habían sometido a la cirugía tradicional presentaban tumores residuales. Así, los ratones a los que se les realizó este procedimiento sobrevivieron un 40% más que aquellos a los que no se les aplicó dicha técnica.

Sin embargo, tres semanas después de la cirugía muchos tumores habían vuelto a aparecer en aquellos ratones que se sometieron a la operación guiada por imágenes, aún así la tasa de supervivencia seguía siendo mayor. En este punto, los investigadores del estudio han destacado que "ningún otro sistema de imágenes sería capaz de localizar tumores tan pequeños durante un procedimiento quirúrgico".

El siguiente paso a esta operación consiste en recibir sesiones de quimioterapia. Así, los investigadores han explicado que están planeado un estudio para tratar a los ratones con quimioterapia tras una operación guiada por imágenes con el objetivo de intentar eliminar o reducir los tumores restantes.