Nueva forma de atacar al citomegalovirus (PNAS)


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Un equipo de científicos de Gladston Institutes (Estados Unidos) ha descubierto el mecanismo que permite que el citomegalovirus (CMV) se replique. Su estudio, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, podría abrir nuevas vías terapéuticas para tratar no solo el CMV, sino también otros herpesvirus.

A medida que evolucionó con el tiempo, el CMV ha encontrado una forma de eludir los mecanismos de defensa del cuerpo que generalmente protegen contra las infecciones virales. Hasta ahora, los científicos no podían entender cómo se las arregla para hacerlo. Normalmente, cuando un virus penetra en una, esta bloquea el ADN del virus y le impide realizar acciones. El virus debe superar esta barrera para multiplicarse de forma efectiva.

Para evitar este obstáculo, el CMV no simplemente inyecta su propio ADN en una célula humana, sino que también lleva su ADN viral a la célula junto con las proteínas llamadas PP71. Después de penetrar en la célula, libera estas proteínas, lo que permite que el ADN viral se replique y la infección se disemine.

"La forma en que funciona el virus es genial, pero también presenta un problema que no podríamos resolver. Las PP71 son necesarias para que el virus se replique, pero en realidad mueren después de unas horas, mientras que lleva días crear nuevos virus. Entonces, ¿cómo puede el virus multiplicarse con éxito incluso después de que estas proteínas se hayan ido?", plantea Noam Vardi, primer autor del nuevo estudio.

Los investigadores encontraron que, mientras las PP71 todavía están presentes en la célula, activan otra proteína conocida como IE1. Esto ocurre dentro de las primeras horas del virus que ingresa a la célula, permitiendo que la proteína IE1 tome el control después de que PP71 muera y continúe creando virus nuevos.

Para confirmar sus hallazgos, el equipo creó una versión sintética del virus que les permitió ajustar los niveles de las proteínas IE1 utilizando moléculas pequeñas. Con esta técnica, podrían permitir que el virus infecte la célula mientras controla la rapidez con que la proteína IE1 se descompondrá en la célula.

"Advertimos que cuando la proteína IE1 se degrada lentamente, como lo hace normalmente, el virus puede replicarse de forma muy eficiente. Pero si la proteína se descompone más rápido, el virus no se puede multiplicar tan bien. Por lo tanto, confirmamos que el virus necesita la proteína IE1 para replicarse con éxito", apunta Vardi.

Este estudio podría tener "grandes implicaciones" para la comunidad científica, que ha estado trabajando para determinar cómo las células mantienen su identidad a lo largo del tiempo. Durante el desarrollo, por ejemplo, las células madre eligen una ruta basada en las proteínas que las rodean. Pero incluso después de que estas proteínas iniciales desaparecen, las células especializadas no cambian. Entonces, las células madre que se convierten en neuronas durante el desarrollo continúan siendo neuronas mucho después de que esas proteínas desaparecieron.

"El problema es similar para el virus. No estaba claro qué mecanismos permitían que el virus siguiera replicándose mucho después de que la señal inicial del PP71 se hubiera deteriorado hasta convertirse en un susurro. Nuestros hallazgos descubren un circuito codificado por el virus que controla su destino e indican que tales circuitos pueden ser bastante comunes en virus", explica Leor S. Weinberger, director de la investigación.

El nuevo estudio podría conducir a una nueva diana terapéutica para atacar el CMV y otros herpesvirus, como el virus de Epstein-Barr, que causa la mononucleosis, y los virus del herpes simple 1 y 2, que producen la mayoría de los herpes labiales y genitales.