Niveles elevados de hierro pueden mejorar la salud cardíaca, pero también aumentar el riesgo cerebrovascular (J Am Heart Assoc, PLOS Med)


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Un grupo internacional de científicos ha trabajado para desentrañar el efecto protector, y potencialmente perjudicial, del hierro en el organismo y han comprobado que los niveles elevados pueden mejorar la salud cardíaca, pero al mismo tiempo también aumentar el riesgo de ictus.

En una serie de estudios preliminares que examinaron datos genéticos de más de 500.000 personas, el equipo, dirigido por investigadores del Imperial College London (Reino Unido), exploró el papel que desempeña el hierro en más de 900 enfermedades.

Los resultados revelan que no solo los niveles de hierro naturalmente más altos están asociados a un menor riesgo de niveles elevados de colesterol, sino que también reducen el riesgo de aterosclerosis.

Sin embargo, la investigación también revela los riesgos potenciales asociados a niveles de hierro naturalmente más altos. Estos incluyen un mayor riesgo de formación de coágulos relacionados con el flujo sanguíneo lento, una causa frecuente de ictus, y un mayor riesgo de infección bacteriana de la piel.

Dipender Gill, autor principal del estudio, explica que "el hierro es un mineral esencial para transportar oxígeno por todo el organismo. Pero, obtener la cantidad correcta de hierro en el cuerpo es un buen equilibrio: muy poco puede conducir a la anemia, pero demasiado puede conducir a una variedad de problemas, incluido el daño hepático".

Este investigador advierte de que el estudio solo analizó los niveles de hierro que se producen naturalmente en el cuerpo, relacionados con la variación genética entre individuos, y no investigó el efecto de tomar suplementos de hierro. Por ello, recomienda a cualquier persona que hable con su médico antes de comenzar o dejar de tomar los suplementos de hierro.

En los estudios, el equipo utilizó aleatorización mendeliana para investigar la relación entre los niveles de hierro y el riesgo de enfermedad. En este proceso, revisaron los datos genéticos de miles de personas para identificar variantes genéticas asociadas con niveles de hierro naturalmente más altos. Luego investigaron si las personas portadoras de polimorfismos de un solo nucleótido también tenían un riesgo mayor o menor de una variedad de enfermedades, como el hipercolesterolemia y la aterosclerosis.

Los resultados, publicados en el Journal of American Heart Association y en PLOS Medicine, revelaron que los niveles de hierro naturalmente más altos se asociaron con un riesgo reducido tanto de colesterol alto como de aterosclerosis.

Sin embargo, la imagen se complicó con los hallazgos adicionales del mismo estudio, que revelaron que los niveles altos de hierro pueden estar también relacionados con el riesgo de formación de coágulos relacionados con el flujo sanguíneo lento, lo que puede aumentar el riesgo de ciertos tipos de ictus y de trombosis venosa profunda.

Además, los estudios también revelaron que los niveles más altos de hierro también pueden estar relacionados con un mayor riesgo de infecciones bacterianas de la piel.

Gill destaca que ahora es necesario investigar estos hallazgos en ensayos con pacientes. "Estos estudios revelan nuevas vías de investigación y plantean muchas preguntas. Aún no tenemos claro cómo el hierro afecta los niveles de colesterol, estrecha las arterias y forma coágulos sanguíneos, pero tenemos ideas -puntualiza-. Una posibilidad es que los niveles más bajos de colesterol estén relacionados con la reducción del riesgo de que las arterias se inflamen. Además, los niveles más altos de hierro pueden provocar la formación de coágulos sanguíneos cuando se reduce el flujo, lo que posiblemente explique la mayor posibilidad de que se formen coágulos".