Navidad y COVID-19 en España: expertos insisten en la importancia de reunirse solo con convivientes, potenciar los encuentros virtuales y limitar la movilidad

  • Carla Nieto Martínez

  • Noticias Médicas de Medscape
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MADRID, ESP.  "Estamos a las puertas de la Navidad y esto supone un reto a la pandemia. El principal punto para evitar que haya más casos es la concienciación ciudadana con franca restricción de la movilidad, mascarillas, distancias de seguridad, ventilación de espacios, lavado de manos y gel hidroalcohólico. Se trata de medidas simples y conocidas, que son las mejores y únicas herramientas a nuestro alcance para prevenir la transmisión" señaló el Dr. Antonio Fernández-Pro, presidente de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia. 

El especialista también puntualizó a Medscape en español la importancia de que la población absorba el mensaje de que en estas dos semanas (24 de diciembre a 6 de enero)"cuanto más se aleje del escenario seguro, más medidas de este tipo tendrá que adoptar a fin de minimizar el riesgo".

De forma similar al resto de los países de su entorno, las celebraciones de Navidad en España están siendo absolutamente condicionadas por la situación generada por la COVID-19. La tendencia al alza de los contagios experimentada en los últimos días; los “ecos” del puente festivo de principios de diciembre; los criterios cambiantes en función de las Comunidades Autónomas y, también, la falta de concienciación de una parte de la población respecto a la gravedad del problema, centran las principales preocupaciones de los expertos, quienes desde distintos foros insisten en la necesidad de ajustar los planes navideños a las peculiaridades de la pandemia, y, sobre todo, de restringir al máximo los contactos sociales, especialmente durante los próximos días.

Si bien desde los días previos al puente festivo del 5 - 8 de diciembre los expertos han advertido reiteradamente sobre la repercusión que podría tener de cara a la Navidad el hecho de no respetar estas recomendaciones, la realidad es que a menos de 24 horas de la Nochebuena, el escenario de la pandemia es todo menos halagüeño, algo que ya anticipaban los repuntes de casos observados desde hace más de una semana y que han desembocado en una situación descrita por la Secretaria de Estado de Sanidad, Silvia Calzón, el 21 de diciembre como "una incidencia acumulada que señala una tendencia ascendente en la curva de los contagios", a la vez que planteaba la posibilidad de un aumento de la presión hospitalaria en los próximos días. 

"Asistimos de manera inexorable al aumento de casos a los 7 - 10 días de cualquier relajación de las medidas de seguridad, y esto está pasando desde el principio de la pandemia”, afirmóa al respecto el Dr. Fernández-Pro, para quien ésta situación se encuadra dentro del apartado de ‘lecciones no aprendidas’. "El comportamiento individual y grupal es fundamental para controlar la pandemia, así que estamos asistiendo, de manera más o menos clara, a lo que sería un fracaso social colectivo, ya que muchas de las actitudes de la población están provocando situaciones de muchísimo máximo estrés en los sistemas asistenciales".

Falta de concienciación, desconcierto y guíadirectrices cambiantes

El Dr. Fernández-Pro aludió a las imágenes que a diario muestran centros y calles comerciales llenos de personas ultimando las compras navideñas, aglomeraciones de distinto tipo en las que no se respetan las medidas de protección básicas y noticias continuas sobre conductas irresponsables por parte de personas y/o grupos. Para el experto, es en la suma de todas estas circunstancias donde se encuentra el origen del actual aumento del número de casos.

A su vez, en esta falta de concienciación/responsabilidad de una parte de la población han podido influir varios factores, por ejemplo, algunos mensajes –del tipo Salvar la Navidad- poco acertados; el hecho de que la mayoría de las recomendaciones “oficiales” apelan a la responsabilidad individual y los criterios cambiantes en función de la Comunidad Autónoma de la que se trate. 

En este sentido, hay que tener en cuenta que de momento el gobierno no ha modificado, el plan de medidas anunciado el pasado 2 de diciembre, el cual da vía libre a que cada una de las 17 comunidades autónomas adapte y reajuste las guías  y medidas en función de la evolución de la pandemia en su territorio. 

En base a este planteamiento, durante las últimas horas, y ante los datos de la pandemia y la inminencia de los días festivos, los cambios de criterio y las modificaciones están siendo una constante en prácticamente todas las regiones.

Como reconocen los expertos, esto ha favorecido que gran parte de la población afronte las fiestas navideñas sin saber muy bien a qué atenerse, lo que a su vez condiciona el adecuado cumplimiento de las medidas de protección. En opinión del Dr. Fernández-Pro, es evidente que las medidas que apelan a la responsabilidad individual han sido absolutamente ineficaces: "Este modelo ha fracasado. Además, la variedad de opciones que hay dependiendo de las Comunidades Autónomas, e incluso según determinadas zonas dentro de un mismo territorio, puede llevar a la población a un cierto nivel de incredulidad”. 

El Dr. Fernández-Pro hizo hincapié en la necesidad de que las medidas adoptadas sean claras, concisas y de obligado cumplimiento para todos: "Los mensajes a transmitir no pueden ser en una dirección y en otra. Debemos realizar un verdadero esfuerzo pedagógico en el sentido de aunar mensajes y que éstos sean entendibles y creíbles por parte de la población".

En el marco de ese reajuste de medidas por parte de las autonomías, la mayoría ha optado por los confinamientos perimetrales vigentes hasta el 10 - 15 de enero, y muchas de ellas restringen la entrada de habitantes de regiones distintas durante este periodo, con excepción de los días festivos (24, 25 y, 31 de diciembre,1 y 6 de enero), si el motivo es visitar a familiares. Para ello, seis comunidades autónomas (Navarra, Aragón, Madrid, Cataluña, La Rioja y País Vasco) han desarrolladoo un modelo de “salvoconducto” que se exigirá para entrar y salir de la región. 

Asimismo, hace semanas la práctica totalidad de las comunidades autónomas activaron un toque de queda que muchas también están redefiniendo (ampliando su duración) de cara a los días festivos. 

En relación con los países del entorno, el toque de queda en España es más tardío (de 0:00 a 6:00 horas en la mayoría de las regiones, frente a las 20:00 horas establecidas en Francia o las 22:00 horas de Italia). En opinión del Dr. Salvador Macip, investigador de la Universidad de Leicester, en Reino Unido y de la Universidad Oberta de la Catalunya, en Barcelona, España, esta medida es mejor que nada pero resulta insuficiente: "Lo que hay que hacer es reducir los contactos sociales lo máximo posible. Las interacciones que se producirían después del toque de queda propuesto son pocas, comparadas con las que habrá antes de esa hora", explicó el Dr. Macip a Medscape en español.

Reuniones familiares: riesgo máximo

Esta necesidad de minimizar las interacciones sociales que comenta el Dr. Macip centra todos los mensajes que en los últimos días se están lanzando desde distintos foros científicos y de expertos a la población española con el objetivo de evitar las reuniones sociales “al uso” en esta época. "Los últimos focos de contagio tienen su origen con especial incidencia en el ámbito familiar, y esto es lo que nos provoca la alerta ante las próximas fiestas. No cabe ninguna duda de que si la tendencia en los próximos días es la de crecimiento en el número de casos, las restricciones en las reuniones familiares deberán ser inexcusables", advirtió el Dr Fernández-Pro.

El Dr. Macip agregó que es necesario adoptar un enfoque realista respecto a lo que se puede esperar de la población en estos días: "Sinceramente no creo que la mayoría celebre estas reuniones en grupos reducidos y con duración más corta de lo habitual, manteniendo la distancia social, llevando mascarilla, con ventanas abiertas, hablando en voz baja. Todos sabemos que estas pautas son las necesarias para evitar contagios en espacios cerrados, pero dudo que se respeten estos días, por mucho que se insista. La única solución segura es cancelar estos encuentros. En la situación actual, la opción con más garantías es realizar las celebraciones sólo con las personas con las que se convive habitualmente (independientemente del número); éste tendría que ser el mensaje. Cualquier alternativa sólo contribuirá a hacer mayor la tercera ola".

En esta misma línea se encuadran algunas iniciativas llevadas a cabo desde distintos colectivos y sociedades médicas dirigidas a concienciar sobre la importancia de respetar estas recomendaciones y ofrecer alternativas. Una de ellas es el documento “Navidad 2020. Guía de Recomendaciones”, elaborado por un total de 12 profesionales de distintos ámbitos científicos (virología, medicina preventiva, microbiología, neurociencias, medicina de urgencias) en el que se insiste a la población en que estas navidades no pueden ni deben ser normales.[1] 

"Tenemos que recordar que estamos en plena pandemia y no debemos intentar continuar como si no pasara nada. Celebrar las fiestas ‘porque tenemos que seguir haciendo nuestra vida’ se traducirá en más hospitalizaciones y fallecimientos, especialmente entre nuestros mayores", advirtieron los autores, quienes proponen opciones para adaptar las costumbres habituales antes, durante y después de las celebraciones: compras en línea y anticipadas, enviar los regalos por mensajería y desinfectarlos al recibirlos, hacer el intercambio de regalos en espacios abiertos (parques) entre un número controlado de personas, fomentar la comida para llevar o potenciar los encuentros digitales, entre otras. 

Por su parte, la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica  ha publicado el documento “El coronavirus, un invitado no deseado. Diez sensatas recomendaciones para estas fechas” en el que reiteran que "la forma más segura de pasar la Navidad y el periodo festivo es permanecer en tu propia casa y con las personas que convives habitualmente. Cualquier otra opción, aún permitida, es un riesgo que has de sopesar detenidamente", y también dan pautas respecto al tipo de menú, la distribución de los comensales y otras cuestiones relativas a la seguridad durante las celebraciones. 

Asimismo, los expertos advierten respecto a las pruebas de distinto tipo al que muchas personas están recurriendo como “garantía” para reunirse con sus familiares, recordando que tanto la prueba de reacción en cadena de la polimerasa como la de antígeno, son una “foto” en un momento determinado:  "Ninguna prueba hará que veas/visites a tus seres queridos con tranquilidad"”, señalaron.

Este artículo fue originalmente publicado en Medscape en español, parte de la Red Profesional de Medscape.