Multitudes, escasez y heridas de guerra son una "mezcla tóxica" para la COVID-19 en Ucrania

  • Dra. Sheena Meredith

  • Maria Baena
  • Noticias de Medscape
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La guerra en Ucrania podría revertir la disminución de los casos de LA COVID-19 en la región por la combinación de bajas tasas de vacunación y residentes obligados a esconderse o hacinarse en transportes para salir del país, temen los expertos.

Aquellos que se infecten gravemente en ciudades sitiadas podrían enfrentarse a hospitales que ya están repletos de pacientes con COVID-19 y personas con heridas de guerra en medio de una creciente falta de suministros, incluido el oxígeno, que es importante para muchos pacientes, no solo para aquellos con COVID-19.

Esa es una mezcla tóxica de pacientes con COVID-19 y aquellos con lesiones de batalla", declaró a Medscape Noticias Médicas el Dr. Eric Toner, investigador principal del Centro Johns Hopkins para la Seguridad Sanitaria en Baltimore, Estados Unidos.

El Dr. Toner señaló que transportar oxígeno líquido y embotellado es "problemático y peligroso en una zona de guerra" y aumenta el riesgo de lesiones.

Antes de la invasión rusa de la semana pasada, reflexionó el Dr. Toner, los casos de COVID-19 en Ucrania habían disminuido aproximadamente un 30 % desde el pico de ómicron, pero aún eran altos, con 62 casos por cada 100.000. A modo de comparación, Estados Unidos se encuentra actualmente en alrededor de 20 casos diarios por cada 100.000, según el rastreador de The New York Times.

En la crisis, dijo, será difícil hacer un seguimiento de la transmisión del SARS-CoV-2. "Se piensa que va a haber un aumento en los casos de COVID-19, pero nadie sabrá ni la extensión ni la gravedad porque no habrá datos", explicó.

Asimismo, el Dr. Toner agregó que las fotografías y videos de noticias muestran multitudes sin mascarillas, aglomeradas en estaciones de metro, sótanos y en transportes a países como Hungría, Polonia, Rumania y Eslovaquia.

Además, recordó, "Ucrania tenía una baja tasa de vacunación, alrededor del 35 %, antes de que comenzara la guerra y estoy seguro de que nadie está vacunando ahora".

El Dr. Toner agregó que los países vecinos deben prepararse para un aumento en el número de personas que necesiten atención médica por COVID-19.

Afortunadamente, dijo, muchos de los países vecinos tienen altas tasas de vacunación, pero presumiblemente van a ver a muchos refugiados que no están vacunados. También es una suerte que los países vecinos ya hayan tenido sus picos de ómicron y, junto con las altas tasas de vacunación, tendrán altos niveles de inmunidad.

El Dr. Toner señaló que es probable que la gestión de los números de COVID-19 pierda prioridad.

“La gente no se centrará en la pandemia en Ucrania durante bastante tiempo”, dijo.

Factor miedo

El Dr. Ron Waldman, maestro en salud pública, profesor emérito de salud global en la Universidad George Washington, en Washington D.C., Estados Unidos, dijo a Medscape Noticias Médicas que, sin embargo, la causa de alarma con respecto a la transmisión de SARS-CoV-2 puede ser prematura.

El Dr. Waldman, que actualmente vive en Portugal, señaló que aunque la COVID-19 está aumentando en algunas partes del mundo, el número de casos en Europa, al igual que en Estados Unidos, está disminuyendo rápidamente.

"La incidencia de COVID-19 parece estar disminuyendo en todas partes, independientemente del estado de vacunación", comentó.

El Dr. Waldman reconoció que con una mayor densidad de población las personas infectadas pueden entrar en contacto más fácilmente con personas que no están infectadas y que la alta movilidad también se considera un factor de riesgo mayor para la transmisión de SARS-CoV-2.

Sin embargo, agregó, "a menudo se ve a los refugiados con miedo, y con frecuencia se les etiqueta con etiquetas que no se merecen. Vamos a observar a muchas personas; creo que ahora son alrededor de medio millón, que huyen de un conflicto armado por temor a perder su vida y la de sus familias. Y etiquetarlos con la etiqueta de "transmisores de SARS-CoV-2" no tiene nada que ver con la ecuación".

El Dr. Waldman explicó que dada la tendencia epidemiológica positiva de casos decrecientes y una infección más leve de la variante ómicron, "no creo que podamos permitir que el miedo a la COVID-19 de los refugiados interfiera con nuestra humanidad".

Este contenido fue publicado originalmente en Medscape.com y adaptado para Medscape en español, parte de la Red Profesional.