Los pacientes con pancreatitis tienen deficiencia de la hormona FGF21 (Sci Transl Med)


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Investigadores del UT Southwestern Medical Center (Estados Unidos) han demostrado que los humanos y los ratones con pancreatitis presentan deficiencias en una hormona del estrés llamada FGF21, a pesar de que normalmente es más abundante en el páncreas que en cualquier otro órgano del cuerpo.

El estudio, publicado en Science Translational Medicine, también muestra que la terapia de reemplazo revierte la enfermedad en modelos de ratones en aproximadamente 24 horas, e incluso puede prevenirla. Además, los investigadores han tenido éxito en una segunda estrategia de tratamiento.

"Dado que varios candidatos a fármacos de FGF21 están o pronto estarán en ensayos clínicos para condiciones relacionadas con la enfermedad metabólica, podría ser posible probar el factor de crecimiento de fibroblastos 21 para tratar la pancreatitis humana en un futuro cercano", explica el líder del estudio, David Mangelsdorf.

Durante casi dos décadas, los investigadores han estudiado FGF21, aprendiendo información valiosa sobre esta importante hormona. En 2017 revelaron el papel de la hormona para evitar que las enzimas digestivas dañen el páncreas. "Encontramos que FGF21 estimula al páncreas para que secrete enzimas digestivas en el intestino delgado. Si este mecanismo falla, las enzimas permanecen en el páncreas, donde dañan el tejido y causan inflamación", apunta Mangelsdorf.

Su laboratorio y otros han demostrado que la pérdida de FGF21 magnifica el daño y retrasa la recuperación en modelos animales de pancreatitis. Eso le llevó a preguntarse si la hormona del estrés podría ser prometedora como terapia para la pancreatitis. Para responder a esa pregunta, estudiaron el efecto de la pancreatitis en la vía de FGF21 analizando muestras del páncreas de ratones y humanos con formas agudas y crónicas de la enfermedad.

Así, encontraron en ratones que los niveles pancreáticos de FGF21 aumentaron durante las primeras cuatro horas de pancreatitis y, de forma inesperada, disminuyeron en la marca de doce horas, volviéndose casi indetectables después de 18 horas. FGF21 también se redujo en la pancreatitis humana.

Pudieron comprobar que FGF21 se comportaba de forma similar en tres modelos diferentes de ratón de la enfermedad: pancreatitis inducida por el fármaco ceruleína, que provoca una secreción excesiva de enzimas pancreáticas; pancreatitis inducida por el alcohol y pancreatitis inducida por la CPRE. Los experimentos confirmaron que la pérdida de FGF21 es un rasgo distintivo de la enfermedad.

A continuación, querían saber si la terapia de reemplazo de FGF21 funcionaría, utilizando estos mismos tres modelos de pancreatitis en ratones. Los investigadores llevaron a cabo varios experimentos utilizando cada uno de los tres modelos de ratón, repitiendo cada investigación de tres a cuatro veces con tres a ocho ratones por grupo de prueba. También realizaron experimentos en 66 muestras de tejido humano: 14 de personas sanas y 52 de personas con pancreatitis.

Inyectar un miligramo por kilogramo de peso corporal de ratón de FGF21 cuatro veces durante un periodo de 12 a 16 horas después de inducir la pancreatitis aumentó la cantidad de FGF21 en el torrente sanguíneo y causó que la inflamación, necrosis e hinchazón desaparecieran en su mayoría dentro de las 24 horas en los ratones con pancreatitis inducida por drogas o alcohol.

Para ver si podían de alguna manera prevenir la pancreatitis inducida por la CPRE, los investigadores mezclaron FGF21 con el medio de contraste que se usa normalmente en el procedimiento, y encontraron que al hacerlo, pudieron mantener los niveles normales de FGF21 y evitar que se redujeran, previniendo así la inflamación inducida por el procedimiento.