Los pacientes alérgicos a la penicilina tienen mayores riesgos de infección por SARM y Clostridium difficile (BMJ)


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El análisis de los registros ambulatorios de pacientes británicos revela que aquellos que se cree que son alérgicos a la penicilina tienen un riesgo significativamente mayor de contraer las infecciones peligrosas SARM (Staphylococcus aureus resistente a la meticilina) y Clostridium difficile.

El estudio dirigido por los investigadores del Hospital General de Massachusetts (MGH), Estados Unidos, ha encontrado que gran parte de ese aumento del riesgo puede atribuirse al uso de antibióticos alternativos de amplio espectro, que se sabe que contribuyen al crecimiento de patógenos resistentes a los antibióticos.

"Sabemos que más del 95% de los pacientes con una indicación de alergia a la penicilina en su historial médico no son realmente alérgicos, si son evaluados por un alergólogo", afirma la investigadora Kimberly Blumenthal. "Nuestro estudio identifica evaluaciones adecuadas de alergia a la penicilina, que todavía se realizan en menos del 1% de los pacientes con alergia a la penicilina registrada, como un contribuyente esencial a los resultados mundiales importantes de la administración de antibióticos, la reducción de la resistencia a los antibióticos y las infecciones asociadas a la atención médica", añade esta experta, cuyo trabajo se publica en The BMJ.

Para examinar la relación entre una nueva alergia a la penicilina y el riesgo posterior de SARM o Clostridium difficile, los investigadores analizaron los datos de The Health Improvement Network (THIN), una base de datos de historias clínicas de atención primaria para pacientes ambulatorios de 11,1 millones de pacientes en Reino Unido.

A partir de datos sin identificar que cubren los años entre 1995 y 2015, los autores localizaron a pacientes con una alergia a la penicilina recientemente documentada. Luego, desarrollaron un grupo de comparación compuesto por hasta cinco individuos para cada paciente del grupo de alergia a la penicilina, que coincidió con la edad, el sexo y el tiempo de ingreso al estudio, que también recibió una prescripción de penicilina durante el periodo de estudio. Entonces, buscaron en los registros médicos de ambos grupos los diagnósticos iniciales documentados de SARM o Clostridium difficile.

Los resultados revelaron que los pacientes cuyas historias clínicas indicaban que tenían alergia a la penicilina tenían un riesgo un 69% más elevado de contraer SARM que los pacientes en el grupo de comparación y un riesgo 26% mayor de un diagnóstico Clostridium difficile durante el periodo de estudio. Ambos riesgos persistieron después de controlar otros factores de riesgo conocidos de cualquiera de las infecciones.

Más de la mitad del aumento del riesgo de SARM y el 35% del aumento del riesgo de Clostridium difficile podría atribuirse a las alternativas antibióticas a los betalactámicos, la clase de antibióticos que incluye penicilina, recetados a pacientes que se cree que son alérgicos. Se sabe que estos antibióticos de amplio espectro, que actúan contra muchas familias de bacterias, pueden aumentar la incidencia de resistencia a los antibióticos y elevar el riesgo de infecciones más virulentas, como al uso de antibióticos alternativos de amplio espectro, matando bacterias beneficiosas que pueblan el tracto gastrointestinal.