Los niveles de hormonas sexuales pueden afectar al riesgo de enfermedad cardiaca en mujeres posmenopáusicas (A Am Coll Cardiol)


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En las mujeres posmenopáusicas, tener un nivel sanguíneo más alto de testosterona y una relación más alta de esta hormona masculina respecto al  estrógeno se asocia a un mayor riesgo de enfermedad cardiaca más adelante en la vida, según una investigación publicada en el Journal of the American College of Cardiology.

El riesgo de enfermedad cardiovascular es mucho menor en las mujeres que en los hombres hasta que ellas alcanzan la edad de 50 años. Posteriormente, el riesgo aumenta drásticamente tras la menopausia. Estudios previos han demostrado que los niveles más altos de andrógenos y de estrógenos se vinculan con factores de riesgo de enfermedad cardiaca en mujeres posmenopáusicas. Sin embargo, otros trabajos muestran resultados contradictorios, por lo que la relación entre las hormonas sexuales y los eventos cardiovasculares en mujeres posmenopáusicas sigue sin estar clara.

En esta investigación, los autores utilizaron datos del Estudio Multiétnico de Aterosclerosis (MESA) para evaluar la asociación de los niveles de hormonas sexuales con la enfermedad cardiovascular incidente, enfermedad cardiaca coronaria e insuficiencia cardiaca durante un seguimiento de 12 años en 2.834 mujeres posmenopáusicas sin enfermedad cardiovascular al inicio de la investigación.

Las concentraciones de hormonas sexuales se midieron usando muestras de suero en ayunas. Cada nueve o 12 meses, los participantes o sus familiares fueron entrevistados por teléfono sobre ingresos hospitalarios, diagnósticos y procedimientos cardiovasculares para pacientes ambulatorios y la muerte. Se obtuvieron registros hospitalarios del 98% de los eventos de enfermedad cardiovascular hospitalizados informados y se obtuvo información basada en registros médicos para el 95% de los encuentros ambulatorios.

Una mayor relación de testosterona-estradiol se asoció a un riesgo elevado de enfermedad cardiovascular incidente, enfermedad coronaria e insuficiencia cardiaca. La testosterona total más elevada se relacionó con mayor riesgo de enfermedad coronaria y enfermedad cardiovascular total (definida como enfermedad coronaria más eventos cerebrovasculares), mientras que los niveles más elevados de estradiol se relacionaron con menor riesgo de enfermedad coronaria.

Además, el riesgo de enfermedad cardiovascular y patología coronaria fue aproximadamente lineal en el rango de la testosterona total, la relación testosterona a estradiol y estradiol, pero hubo una relación en forma de U entre la testosterona y la proporción de estradiol y la insuficiencia cardiaca con los extremos de mayor riesgo de insuficiencia cardiaca.

"Aunque los niveles de hormonas sexuales pueden estar relacionados con futuros eventos cardiovasculares, no está claro cuál es la mejor intervención para modificar los niveles de hormonas sexuales para la reducción del riesgo -dice la autora principal del estudio, Erin D. Michos, profesora asociada de Medicina de la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins-. Sin embargo, un perfil de hormonas sexuales mayor en las hormonas masculinas puede identificar a una mujer en mayor riesgo de enfermedad cardiovascular que puede beneficiarse de otras estrategias de reducción de riesgos".